PdV El que quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. (Mc, 8.34)
Mostrando entradas con la etiqueta mandamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mandamiento. Mostrar todas las entradas
lunes, 7 de diciembre de 2015
Pasapalabra Marzo 2015
Claves:
2015,
Ayudarse,
focolarinos,
fraterno,
hermano,
mandamiento,
marzo,
mutua,
mutuo,
nuestro,
oración,
pasapalabra,
propósito,
sobrenatural,
Testimonio,
Vivamos,
voluntad
domingo, 2 de marzo de 2014
Pasa-palabra 01 - XII - 2013
Claves:
amar,
atentos,
Chiara,
construcción,
continua,
creer,
desacuerdo,
Dios,
Elevemos,
espíritu,
Lubich,
mandamiento,
Palabra,
pasapalabra,
perfeccionar,
perfecto,
prójimo,
propósito,
unidad
Pasa-palabra 23 - XI - 2013
Ravvivare di tanto
in tanto l’amore tra noi
Raviver de temps en
temps l'amour entre nous
Every once in a
while, let’s renew that love among us
가
끔씩
우리
사이의
사랑을
되살리
자
Reavivar de tempos
em tempos o amor entre nós
De vez en cuando
reavivar el amor entre nosotros
Die Liebe unter uns
immer neu beleben
Sábado de la trigésima tercera semana del
tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 20,27-40.
Se le acercaron algunos saduceos, que niegan la resurrección,
y le dijeron: "Maestro, Moisés nos ha ordenado: Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda.
Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos.
El segundo
se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia.
Finalmente, también murió la mujer.
Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?".
Jesús les respondió: "En este mundo los hombres y las mujeres se casan,
pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección, no se casarán.
Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.
Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para él".
Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: "Maestro, has hablado bien".
Y ya no se atrevían a preguntarle nada.
Leer el comentario del Evangelio por
San Ireneo de Lyon (c.130- c.208), obispo, teólogo y mártir
Contra las herejías, IV, 5,2
Contra las herejías, IV, 5,2
El Dios de los
vivos
En su respuesta a los saduceos que
negaban la resurrección y, a causa de ello, despreciaban a Dios y ridiculizaban
la Ley, Nuestro Señor y Maestro demostró a la vez la resurrección e hizo conocer
a Dios. En cuanto a la resurrección de los muertos ¿no habéis leído la palabra
de Dios que dice: -Yo soy el Dios de Abrahán, de Isaac, de Jacob?- Y añadía: -No
es un Dios de muertos sino de vivos, porque todos viven gracias a él.- Con estas
palabras se refirió claramente a aquel que habló a Moisés en la zarza ardiendo y
que se declaró el Dios de los padres, el Dios de los vivos. ¿Quién es el Dios de
los vivos sino el Dios viviente, fuera del cual no hay otro? Este fue anunciado
por el profeta Daniel cuando respondió a Ciro, rey de los persas...:-No adoro
ídolos hechos por mano de hombres sino al Dios vivo que hizo el cielo y la
tierra y que es Señor sobre todo lo que vive.- Y añadió: -Adoraré al Señor Dios
mío, porque es el Dios viviente.- (cf Dn 14,5.25).
Dios, a quien adoraron los profetas, el Dios vivo, es el Dios de los vivientes, como su Verbo que habló a Moisés en la zarza ardiendo y quien refutó a los saduceos y ha obrado la resurrección. Él es quien, a partir de la Ley, ha demostrado a los ciegos estas dos cosas: la resurrección y el verdadero Dios. Si él no es el Dios de los muertos sino de los que viven, y si se llama el Dios de los padres que duermen el sueño de la muerte, sin duda alguna están vivos para Dios y no muertos. “Son hijos de la resurrección.” Ahora bien, la resurrección es Nuestro Señor en persona, como lo dice él mismo: “Yo soy la resurrección y la vida” (Jn 11,25) Y los padres son sus hijos, como lo dice el profeta: “En lugar de tus padres tendrás hijos...” (Sal 44,17).
Dios, a quien adoraron los profetas, el Dios vivo, es el Dios de los vivientes, como su Verbo que habló a Moisés en la zarza ardiendo y quien refutó a los saduceos y ha obrado la resurrección. Él es quien, a partir de la Ley, ha demostrado a los ciegos estas dos cosas: la resurrección y el verdadero Dios. Si él no es el Dios de los muertos sino de los que viven, y si se llama el Dios de los padres que duermen el sueño de la muerte, sin duda alguna están vivos para Dios y no muertos. “Son hijos de la resurrección.” Ahora bien, la resurrección es Nuestro Señor en persona, como lo dice él mismo: “Yo soy la resurrección y la vida” (Jn 11,25) Y los padres son sus hijos, como lo dice el profeta: “En lugar de tus padres tendrás hijos...” (Sal 44,17).
Foto Aportada por: *Tere Amaya Sanchez*
domingo, 17 de noviembre de 2013
Pasa-palabra 29 X 2013
Il Comandamento
Nuovo vissuto ci rende credibili
Vécu, le
Commandement Nouveau nous rend
crédible
The New Commandment
lived out makes us credible
새
계명을
실천할
때
우리를
믿게
된다
O Mandamento Novo
vivido dá credibilidade
El Mandamiento
Nuevo vivido nos hace creíbles
Die Verwirklichung
des Neuen Gebots macht uns glaubwürdig
Martes de la trigésima semana del tiempo
ordinario
Evangelio según San Lucas 13,18-21.
Jesús dijo entonces: "¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo?
Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas".
Dijo también: "¿Con qué podré comparar el Reino de Dios?
Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa".
Jesús dijo entonces: "¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo?
Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas".
Dijo también: "¿Con qué podré comparar el Reino de Dios?
Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa".
Leer el comentario del Evangelio por San Juan Crisóstomo (c. 345-407), sacerdote en Antioquía después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia - Homilias sobre los Hechos de los Apóstoles, n° 20
Ser levadura en la
masa
Nada hay más frío que un cristiano que
no se preocupe de la salvación de los demás.No puedes excusarte con la pobreza,
pues aquella viuda que echó dos monedas de cobre te acusará. Y Pedro decía: No
tengo plata ni oro. El mismo Pablo era tan pobre que frecuentemente pasaba
hambre y carecía del alimento necesario.
No puedes aducir tu baja condición, pues aquéllos eran también humildes, nacidos de baja condición. Tampoco vale el afirmar que no tienes conocimientos, pues tampoco ellos los tenían. Ni te escudes detrás de tu debilidad física, pues también Timoteo era débil y sufría frecuentemente de enfermedades.Todos pueden ayudar al prójimo con tal que cumplan con lo que les corresponde.
¿No veis los árboles infructuosos, cómo son con frecuencia sólidos, hermosos, altos, grandiosos y esbeltos? Pero, si tuviéramos un huerto, preferiríamos tener granados y olivos fructíferos antes que esos árboles; esos árboles pueden causar placer, pero no son útiles, e incluso, si tienen alguna utilidad, es muy pequeña. Semejantes son aquellos que sólo se preocupan de sí mismos…
¿Cómo, me pregunto, puede ser cristiano el que obra de esta forma? Si el fermento mezclado con la harina no transforma toda la masa, ¿acaso se trata de un fermento genuino? Y, también, si acercando un perfume no esparce olor, ¿acaso llamaríamos a esto perfume?
No digas: “No puedo influir en los demás”, pues si eres cristiano de verdad es imposible que no lo puedas hacer… No digas que es una cosa imposible; lo contrario es imposible….No puede ocultarse la luz de los cristianos, no puede ocultarse una lámpara tan brillante.
No puedes aducir tu baja condición, pues aquéllos eran también humildes, nacidos de baja condición. Tampoco vale el afirmar que no tienes conocimientos, pues tampoco ellos los tenían. Ni te escudes detrás de tu debilidad física, pues también Timoteo era débil y sufría frecuentemente de enfermedades.Todos pueden ayudar al prójimo con tal que cumplan con lo que les corresponde.
¿No veis los árboles infructuosos, cómo son con frecuencia sólidos, hermosos, altos, grandiosos y esbeltos? Pero, si tuviéramos un huerto, preferiríamos tener granados y olivos fructíferos antes que esos árboles; esos árboles pueden causar placer, pero no son útiles, e incluso, si tienen alguna utilidad, es muy pequeña. Semejantes son aquellos que sólo se preocupan de sí mismos…
¿Cómo, me pregunto, puede ser cristiano el que obra de esta forma? Si el fermento mezclado con la harina no transforma toda la masa, ¿acaso se trata de un fermento genuino? Y, también, si acercando un perfume no esparce olor, ¿acaso llamaríamos a esto perfume?
No digas: “No puedo influir en los demás”, pues si eres cristiano de verdad es imposible que no lo puedas hacer… No digas que es una cosa imposible; lo contrario es imposible….No puede ocultarse la luz de los cristianos, no puede ocultarse una lámpara tan brillante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





































