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domingo, 2 de febrero de 2014

Pasa-palabra 09 - XI - 2013

L’amore reciproco richiede la morte al nostro io

L’amour réciproque exige la mort de notre moi

Mutual love asks that we die to our ego

서 로간의 사랑은 우리 자아의 죽음을 요구한 다

O amor recíproco exige a morte do nosso eu

El amor mutuo pide la muerte de nuestro yo


Die gegenseitige Liebe erfordert den Tod unseres Ichs




Dedicación de la basílica de Letrán, fiesta
Evangelio según San Juan 2,13-22.
Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén
y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas.
Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas
y dijo a los vendedores de palomas: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio".
Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá.
Entonces los judíos le preguntaron: "¿Qué signo nos das para obrar así?".
Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar".
Los judíos le dijeron: "Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero él se refería al templo de su cuerpo.
Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.

Leer el comentario del Evangelio por
Orígenes (c.185-253), sacerdote, teólogo
Homilías sobre el libro de Josué n° 9, 1-2; PG 12, 871-872
Ser piedras vivas
    Todos nosotros, creyentes en Cristo Jesús somos llamados “piedras vivas” según la palabra de la Escritura: “también vosotros, como piedras vivas, vais construyendo un templo espiritual dedicado a un sacerdocio santo, para ofrecer, por medio de Jesucristo, sacrificios espirituales agradables a Dios.” (1P 2,5)

    Así cuando se trata de piedras materiales, sabemos que se procura colocar en los cimientos las piedras más sólidas y más resistentes para poder colocar luego encima todo el peso del edificio. Las piedras que siguen, de calidad un poco inferior, se colocan lo más cerca posible de los cimientos. Y así en lo sucesivo, según la resistencia de las piedras...hasta el tejado. Hay que comprender que esto se aplica de la misma manera a las piedras vivas, entre las cuales las hay que están en los cimientos de nuestro edificio espiritual. “Los apóstoles y los profetas” Esta es la doctrina de Pablo: “Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular.” (Ef 2,20)

    Tú que me escuchas, para preparar más activamente la construcción de este edificio, para ser una de las piedras más cercanas a los cimientos, tienes que saber que es Cristo mismo el cimiento de este edificio que describimos. Así lo afirma Pablo: “Nadie puede poner un cimiento distinto del que ya está puesto, y este cimiento es Jesucristo.”(1 Cor 3,11) Felices aquellos que han construido su edificio, agradable a Dios, sobre este noble cimiento!





domingo, 17 de noviembre de 2013

Pasa-palabra 02 XI 2013

“Se Dio ci ha amato, anche noi dobbiamo amarci gli uni gli altri” 

“Si Dieu nous a aimés, nous devons nous aussi nous aimer les uns les autres”

“If God has loved us, we must also love one another”

하느님께서 우 리를 이 렇게 사 랑하셨으니 우 리도 서 로 사 랑해야 합 니다.”

“Se Deus assim nos amou, nós também devemos amar-nos uns aos outros ”

“Si Dios nos ha amado, también nosotros debemos amarnos los unos a otros”


„Wenn Gott uns so geliebt hat, müssen auch wir einander lieben“



Conmemoración de todos los fieles difunto
Evangelio según San Mateo 25,31-46.
Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso.
Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,
y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo,
porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron;
desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.
Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'.
Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.
Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles,
porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;
estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'.
Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'.
Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.
Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna".

Leer el comentario del Evangelio por
Afraates (¿- c. 345), monje, obispo cerca de Mossul
Las Orientaciones, nº 22, SC 359
Nuestros difuntos viven gracias a él
    La gente piadosa, prudente y buena no vive asustada por la muerte por la gran esperanza que tienen. Todos los días piensan en la muerte como si fuera un éxodo y el día último en el que nacerán los hijos de Adán. El apóstol Pablo dice: “La muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado, así la muerte pasó a todos los hombres” (Rm 5, 14.12)... Así es como ella ha alcanzado a todos los hombres desde Moisés hasta el fin del mundo. Sin embargo, Moisés proclamó que su reinado sería destruido; la muerte pensaba tener prisioneros a todos los hombres y reinar sobre ellos para siempre..., pero cuando el Altísimo llamó a Moisés desde la zarza ardiendo, le dijo: “Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob” (Ex 3,6). Al escuchar estas palabras la muerte se vio sacudida, tembló de temor y comprendió... que Dios es rey de muertos y de vivos y que llegaría el tiempo en que los hombres escaparían a sus tinieblas. Y he aquí que Jesús, nuestro Salvador ha repetido estas palabras a los saduceos diciéndoles: “No es Dios de muertos sino de vivos: porque para él todos están vivos” (Lc 20, 38)...

    Porque Jesús ha venido como homicida de la muerte; se vistió de un cuerpo como el de los descendientes de Abraham, estuvo clavado en la cruz y ha sufrido la muerte. Esta comprendió que iba a bajar hasta ella. Temblando ha cerrado fuertemente sus puertas, pero él rompió estas puertas, entró y comenzó a arrancar a los que la muerte tenía retenidos. Los muertos, viendo la luz en medio de las tinieblas, han sacado la cabeza fuera de su prisión y han visto el resplandor del Rey Mesías... Y la muerte, viendo que las tinieblas comenzaban a disiparse y los justos a resucitar, ha sabido que, al final de los tiempos, él se llevaría a todos sus cautivos de las garras de su poder.   

Pasa-palabra 29 X 2013

Il Comandamento Nuovo vissuto ci rende credibili

Vécu, le Commandement Nouveau nous rend crédible

The New Commandment lived out makes us credible

계명을 실천할 우리를 믿게 된다

O Mandamento Novo vivido dá credibilidade

El Mandamiento Nuevo vivido nos hace creíbles


Die Verwirklichung des Neuen Gebots macht uns glaubwürdig



Martes de la trigésima semana del tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 13,18-21.
Jesús dijo entonces: "¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo?
Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas".
Dijo también: "¿Con qué podré comparar el Reino de Dios?
Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa".

Leer el comentario del Evangelio por
San Juan Crisóstomo (c. 345-407), sacerdote en Antioquía después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia - Homilias sobre los Hechos de los Apóstoles, n° 20

Ser levadura en la masa
    Nada hay más frío que un cristiano que no se preocupe de la salvación de los demás.No puedes excusarte con la pobreza, pues aquella viuda que echó dos monedas de cobre te acusará. Y Pedro decía: No tengo plata ni oro. El mismo Pablo era tan pobre que frecuentemente pasaba hambre y carecía del alimento necesario.

    No puedes aducir tu baja condición, pues aquéllos eran también humildes, nacidos de baja condición. Tampoco vale el afirmar que no tienes conocimientos, pues tampoco ellos los tenían. Ni te escudes detrás de tu debilidad física, pues también Timoteo era débil y sufría frecuentemente de enfermedades.Todos pueden ayudar al prójimo con tal que cumplan con lo que les corresponde.

    ¿No veis los árboles infructuosos, cómo son con frecuencia sólidos, hermosos, altos, grandiosos y esbeltos? Pero, si tuviéramos un huerto, preferiríamos tener granados y olivos fructíferos antes que esos árboles; esos árboles pueden causar placer, pero no son útiles, e incluso, si tienen alguna utilidad, es muy pequeña. Semejantes son aquellos que sólo se preocupan de sí mismos…

    ¿Cómo, me pregunto, puede ser cristiano el que obra de esta forma? Si el fermento mezclado con la harina no transforma toda la masa, ¿acaso se trata de un fermento genuino? Y, también, si acercando un perfume no esparce olor, ¿acaso llamaríamos a esto perfume?
No digas: “No puedo influir en los demás”, pues si eres cristiano de verdad es imposible que no lo puedas hacer… No digas que es una cosa imposible; lo contrario es imposible….No puede ocultarse la luz de los cristianos, no puede ocultarse una lámpara tan brillante.