domingo, 2 de febrero de 2014

Pasa-palabra 14 - XI - 2013

Avere tra noi una carità perfetta

Avoir entre nous une charité parfaite

Have perfect charity among us

우 리 사이에 완전한 사랑을 지니자

Ter entre nós a caridade perfeita

Tener entre nosotros una caridad perfecta


Suchen wir vollkommen zu sein in der Liebe zueinander!




Jueves de la trigésima segunda semana del tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 17,20-25.
Los fariseos le preguntaron cuándo llegará el Reino de Dios. El les respondió: "El Reino de Dios no viene ostensiblemente,
y no se podrá decir: 'Está aquí' o 'Está allí'. Porque el Reino de Dios está entre ustedes".
Jesús dijo después a sus discípulos: "Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán.
Les dirán: 'Está aquí' o 'Está allí', pero no corran a buscarlo.
Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día.
Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación.

Leer el comentario del Evangelio por
Concilio Vaticano II
Constitución sobre la Iglesia en el mundo de hoy «Gaudium et spes», § 38 - Copyright © Libreria Editrice Vaticana

“El Reino de Dios está en medio de vosotros”
    El Verbo de Dios, por quien fueron hechas todas las cosas, hecho Él mismo carne y habitando en la tierra, entró como hombre perfecto en la historia del mundo, asumiéndola y recapitulándola en sí mismo. Él es quien nos revela que “Dios es amor” (1Jn 4,8), a la vez que nos enseña que la ley fundamental de la perfección humana, es el mandamiento nuevo del amor... Así, pues, a los que creen en la caridad divina, les da la certeza de que abrir a todos los hombres los caminos del amor y esforzarse por instaurar la fraternidad universal no son cosas inútiles. Al mismo tiempo advierte que esta caridad no hay que buscarla únicamente en los acontecimientos importantes, sino, ante todo, en la vida ordinaria. Él, sufriendo la muerte por todos nosotros, pecadores, nos enseña con su ejemplo a llevar la cruz que la carne y el mundo echan sobre los hombros de los que buscan la paz y la justicia.

    Constituido Señor por su resurrección, Cristo, al que le ha sido dada toda potestad en el cielo y en la tierra (Mt 28,18), obra ya por la virtud de su Espíritu en el corazón del hombre, no sólo despertando el anhelo del siglo futuro, sino alentando, purificando y robusteciendo también con ese deseo aquellos generosos propósitos con los que la familia humana intenta hacer más llevadera su propia vida y someter la tierra a este fin. Mas los dones del Espíritu Santo son diversos: si a unos llama a dar testimonio manifiesto con el anhelo de la morada celestial y a mantenerlo vivo en la familia humana, a otros los llama para que se entreguen al servicio temporal de los hombres, y así preparen la materia del reino de los cielos. Pero a todos les libera, para que, con la abnegación propia y el empleo de todas las energías terrenas en pro de la vida, se proyecten hacia las realidades futuras, cuando la propia humanidad se convertirán en oblación acepta a Dios (Rm 15,16).

    “Señor, que fructifique en nosotros la celebración de la Eucaristía con la que tú nos enseñas, ya en nuestra vida mortal, a descubrir el valor de los bienes eternos y a poner en ellos nuestro corazón”. (Misal romano: oración de postcomunión del 1er domingo de Adviento)




Pasa-palabra 13 - XI - 2013

Nostro distintivo è l’amore scambievole

Notre signe distinctif est l'amour réciproque

Our distinctive feature is mutual love

우 리의 특징은 서로간 의 사랑이 다

O amor mútuo é o nosso distintivo

Nuestro distintivo es el amor mutuo


Unser Kennzeichen ist die gegenseitige Liebe





Miércoles de la trigésima segunda semana del tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 17,11-19.
Mientras se dirigía a Jerusalén, Jesús pasaba a través de Samaría y Galilea.
Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia
y empezaron a gritarle: "¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!".
Al verlos, Jesús les dijo: "Vayan a presentarse a los sacerdotes". Y en el camino quedaron purificados.
Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás alabando a Dios en voz alta
y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano.
Jesús le dijo entonces: "¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?
¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?".
Y agregó: "Levántate y vete, tu fe te ha salvado".

Leer el comentario del Evangelio por
San Basilio Magno (c 330- 379), monje, obispo de Cesarea de Capadocia, doctor de la Iglesia
Grandes Reglas monásticas

¿Dónde están los otros nueve?
    Después de haber ofendido a nuestro Bienhechor por nuestra indiferencia ante las muestras de su benevolencia, no hemos sido abandonados por la bondad del Señor ni excluidos de su amor, antes bien, Nuestro Señor Jesucristo nos ha sacado de la muerte y restituido a la vida. La manera de haber sido salvados es digno de una admiración mayor todavía. “El cual, siendo de condición divina, no consideró como presa codiciable es ser igual a Dios. Al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres.” (Fl 2, 6-7)

    El tomó nuestra debilidad, cargó con nuestros dolores, fue muerto por nosotros para salvarnos, sus heridos nos curaron. El nos ha rescatado de la maldición haciéndose maldito por nosotros. Padeció la muerte más infame para conducirnos a la vida de la gloria. Y no sólo restituyó la vida a los que yacían en la muerte, sino que los revistió con la dignidad divina y les preparó en el descanso eterno una felicidad que sobrepasa  toda imaginación humana.

    ¿Cómo pagaremos, pues, al Señor todo lo que nos ha hecho? Es tan bueno que no nos pide nada como recompensa de sus beneficios: se contenta con que le amemos.




Pasa-palabra 10 XI 2013 y 11 - XI - 2013


"El amor Recíproco Requiere un Ejercicio constante"










Pasa-palabra 12 - XI - 2013

L’amore vicendevole richiede pazienza

L’amour réciproque exige la patience

Loving one another requires patience

서 로간의 사랑은 인내를 필요로 한다

O amor mútuo requer paciência

*El amor mutuo requiere paciencia*


Die gegenseitige Liebe verlangt Geduld



Martes de la trigésima segunda semana del tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 17,7-10.
Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: 'Ven pronto y siéntate a la mesa'?
¿No le dirá más bien: 'Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después'?
¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó?
Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: 'Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber'".

Leer el comentario del Evangelio por
San Patricio (c.385-c.461), monje misionero, obispo
Confesión § 12-14, SC 249
“Siervos inútiles somos”
    Yo que en un principio era un rústico, desterrado e indocto, que no sé prever para el futuro, pero sé muy cierto que, antes de ser humillado yo era como una piedra que yace en profundo lodo; y vino quien es poderoso y en su misericordia me tomó y verdaderamente me levantó y me puso en lo alto de un muro. Y por eso debía exclamar fuertemente, para retribuir algo al Señor por tantos beneficios, ahora y para siempre, que la mente de los hombres no puede estimar.
   
    Por tanto admirad, grandes y pequeños que teméis al Señor , y vosotros, oradores ingeniosos, oíd por tanto y examinad. ¿Quién me eligió a mí, un necio, de entre aquellos que parecen ser sabios y expertos en leyes, poderosos en la palabra y en todo asunto? ¿Y quién me inspiró a mí más que a otros –yo que soy detestable en este mundo– para que, con  miedo y reverencia, sin quejas, sea útil al pueblo al cual la caridad de Cristo me llevó? Y a él me entregó en mi propia vida, si yo soy digno, para servirlos en la humildad y la verdad.

    Así, en la medida de mi fe en la Trinidad, me conviene distinguir y… dar a conocer el don de Dios y su “consolación eterna”. Sin temor y con confianza difundir en todas partes el nombre de Dios, con en fin de que después de mi muerte, deje una herencia a mis hermanos y a mis hijos, a tantos miles de hombres a quienes yo bauticé en el Señor.




Pasa-palabra 09 - XI - 2013

L’amore reciproco richiede la morte al nostro io

L’amour réciproque exige la mort de notre moi

Mutual love asks that we die to our ego

서 로간의 사랑은 우리 자아의 죽음을 요구한 다

O amor recíproco exige a morte do nosso eu

El amor mutuo pide la muerte de nuestro yo


Die gegenseitige Liebe erfordert den Tod unseres Ichs




Dedicación de la basílica de Letrán, fiesta
Evangelio según San Juan 2,13-22.
Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén
y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas.
Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas
y dijo a los vendedores de palomas: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio".
Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá.
Entonces los judíos le preguntaron: "¿Qué signo nos das para obrar así?".
Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar".
Los judíos le dijeron: "Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero él se refería al templo de su cuerpo.
Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.

Leer el comentario del Evangelio por
Orígenes (c.185-253), sacerdote, teólogo
Homilías sobre el libro de Josué n° 9, 1-2; PG 12, 871-872
Ser piedras vivas
    Todos nosotros, creyentes en Cristo Jesús somos llamados “piedras vivas” según la palabra de la Escritura: “también vosotros, como piedras vivas, vais construyendo un templo espiritual dedicado a un sacerdocio santo, para ofrecer, por medio de Jesucristo, sacrificios espirituales agradables a Dios.” (1P 2,5)

    Así cuando se trata de piedras materiales, sabemos que se procura colocar en los cimientos las piedras más sólidas y más resistentes para poder colocar luego encima todo el peso del edificio. Las piedras que siguen, de calidad un poco inferior, se colocan lo más cerca posible de los cimientos. Y así en lo sucesivo, según la resistencia de las piedras...hasta el tejado. Hay que comprender que esto se aplica de la misma manera a las piedras vivas, entre las cuales las hay que están en los cimientos de nuestro edificio espiritual. “Los apóstoles y los profetas” Esta es la doctrina de Pablo: “Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular.” (Ef 2,20)

    Tú que me escuchas, para preparar más activamente la construcción de este edificio, para ser una de las piedras más cercanas a los cimientos, tienes que saber que es Cristo mismo el cimiento de este edificio que describimos. Así lo afirma Pablo: “Nadie puede poner un cimiento distinto del que ya está puesto, y este cimiento es Jesucristo.”(1 Cor 3,11) Felices aquellos que han construido su edificio, agradable a Dios, sobre este noble cimiento!





Pasa-palabra 08 - XI - 2013

Posporre tutto per avere la carità fra noi

Tout mettre de côté afin d'avoir la charité parmi nous

Put everything aside for the sake of charity among us

우 리 사이에 사랑을 지니도 록 모든 것을 뒤로 미루자

Pospor tudo para possuirmos entre nós a caridade

Posponerlo todo a la caridad entre nosotros


Alles hintansetzen, damit die Liebe unter uns herrscht



Viernes de la trigésima primera semana del tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 16,1-8.
Decía también a los discípulos: "Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes.
Lo llamó y le dijo: '¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto'.
El administrador pensó entonces: '¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza.
¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!'.
Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: '¿Cuánto debes a mi señor?'.
'Veinte barriles de aceite', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez'.
Después preguntó a otro: 'Y tú, ¿cuánto debes?'. 'Cuatrocientos quintales de trigo', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y anota trescientos'.
Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz.

Leer el comentario del Evangelio por
Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), carmelita descalza, doctora de la Iglesia
Carta 142
La banca del amor
    “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos” (Is 55,8) dice el Señor. El mérito no consiste en hacer mucho o en mucho dar, sino en recibir, en amar mucho. Se ha dicho que es “mucho más dulce dar que recibir”(Hch 20,35), y es verdad; pero cuando Jesús quiere reservarse para sí la dulzura de dar, no sería delicado negarse. Dejémosle tomar y dar todo lo que quiera, la perfección consiste en hacer su voluntad, y el alma que se entrega enteramente a él se es llamada por Jesús mismo “su madre, su hermana” y toda su familia (Mt 12,50). Y en otra parte: “Si alguno me ama, guardará mi palabra (es decir, hará mi voluntad) y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos en él nuestra morada.” (Jn 24,23)

    Oh, Celina, qué fácil es complacer a Jesús, cautivarle el corazón! No hay que hacer más que amarle, sin mirarse una a sí misma, sin examinar demasiado los propios defectos...Tu Teresa no se encuentra en este momento en las alturas, pero Jesús la enseña a sacar provecho de todo, del bien y del mal que halla en sí. La enseña a jugar a la banca del amor, o mejor, no, él juega por ella sin decirle cómo se las ingenia, pues eso es asunto suyo y no de Teresa. Lo que ella tiene que hacer es abandonarse, entregarse sin reservarse nada, ni siquiera la alegría de saber cuánto rinde su banca...

    En efecto, los directores hacen adelantar en la perfección haciendo hacer gran cantidad de actos de virtud, y hacen bien, pero mi director, que es Jesús, no me enseña a contar mis actos sino que me enseña a hacerlo todo por amor, a no rechazar nada de lo que me da, a estar contenta cuando me da una ocasión de darle pruebas de que le amo, pero esto se hace en la paz, en el abandono, es Jesús quien lo hace todo y yo no hago nada.