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viernes, 30 de agosto de 2013

Pasa-palabra 30 VIII 2013

Agire con coerenza nell’amare

Agir de façon cohérente en aimant

When loving, be coherent

Amar de modo coerente

*Actuar con coherencia en el amar*


Konsequent lieben



Viernes de la 21ª semana del Tiempo Ordinairo

Santa Rosa de Lima, virgen, Patrona de América Latina, fiesta
Evangelio según San Mateo 13,44-46.
Jesús dijo a la multitud: "El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.
El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas;
y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró."


Leer el comentario del Evangelio por: 
Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), carmelita descalza, doctora de la Iglesia
Carta 145
Un tesoro escondido
     La esposa [del Cantar] de los Cantares dice que, al no encontrar a su Amado en el lecho, se levantó para buscarle por la ciudad, pero en vano; y que en cuanto salió de la ciudad, encontró al que amaba su alma... (Ct 3,1-4). Jesús no quiere que encontremos en el reposo su presencia adorable; él se esconde... ¡Y qué melodía  para mi corazón ese silencio de Jesús...! Él se hace pobre para que nosotras podamos darle limosna, nos tiende la mano como un mendigo, para que cuando aparezca en su gloria el día del juicio, pueda hacernos oír aquellas dulces palabras: «Venid vosotros, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve enfermo y en la cárcel y me socorristeis» (Mt 25, 34-36). El mismo Jesús que pronunció estas palabras es quien busca nuestro amor, quien lo mendiga... Se pone, por así decirlo, a nuestra merced. No quiere tomar nada sin que se lo demos...

     Jesús es un tesoro escondido, un bien inestimable que pocas almas saben encontrar porque está escondido, y el mundo ama lo que brilla. ¡Ah!, si Jesús quisiera mostrarse a todas las almas con sus dones inefables, ciertamente ni una sola alma los desdeñaría. Pero él no quiere que le amemos por sus dones: él mismo quiere ser nuestra recompensa.

     Para encontrar una cosa escondida, hay que esconderse también uno mismo. Nuestra vida ha de ser, pues, un misterio. Tenemos que parecernos a Jesús, al Jesús cuyo rostro estaba escondido (Is 53,3)... Jesús te ama con un amor tan grande, que, si lo vieras, caerías en un éxtasis de felicidad..., pero no lo ves y sufres. ¡Pronto Jesús se levantará para salvar a todos los mansos y humildes de la tierra»...! 

sábado, 12 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 11 XI 2011


Evangelio del viernes 11 Noviembre 2011

Viernes de la XXXII Semana del Tiempo Ordinario

Santo(s) del día : San Martín de Tours

Evangelio según San Lucas 17,26-37.

En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempos de Noé.

La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos.

Sucederá como en tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía.

Pero el día en que Lot salió de Sodoma, cayó del cielo una lluvia de fuego y de azufre que los hizo morir a todos.

Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre.

En ese Día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, no baje a buscarlas. Igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás.

Acuérdense de la mujer de Lot.

El que trate de salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará.

Les aseguro que en esa noche, de dos hombres que estén comiendo juntos, uno será llevado y el otro dejado;

de dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra dejada".

Entonces le preguntaron: "¿Dónde sucederá esto, Señor?". Jesús les respondió: "Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres".

Leer el comentario del Evangelio por :

Santa Faustina Kowalska (1905-1938), religiosa

Diario, § 1230

«Quien pierda su vida, la salvará»

Oh día eterno, día deseado,

te espero con anhelo e impaciencia,

ya dentro de poco el amor soltará el velo,

y tú te volverás mi salvación.

Oh día espléndido, momento incomparable,

en que veré por primera vez a mi Dios,

Esposo de mi alma y Señor de los señores,

siento que el temor no abrazará mi alma.

Oh día solemnísimo, día resplandeciente,

en que el alma conocerá a Dios en su poder,

y se sumergirá entera en nuestro amor,

y conocerá que han pasado las miserias del destierro.

Oh día feliz, día bendito,

en que mi corazón se incendiará de amor eterno hacia Ti,

porque ya ahora Te siento, aunque a través del velo,

tú, Oh Jesús, en la vida y en la muerte eres mi éxtasis y encanto.

Oh día que espero durante toda mi vida.

Y te espero a Ti, oh Dios,

ya que deseo solamente a Ti,

sólo Tú estas en mi corazón y lo demás es nada.

Oh día de delicias, de eternas dulzuras,

Oh Dios de gran Majestad, Esposo mío,

Tú sabes que nadie satisface el corazón de una virgen,

apoyo mi sien sobre tu dulce Corazón.

Pasa-palabra 07 XI 2011