Perfezionare la
carità tra noi
Perfectionner la
charité entre nous
Let us perfect
charity among us
우
리
사이의
사랑을
완전하
게
하자
Perfeccionar la
caridad entre nosotros
Aperfeiçoar a
caridade entre nós
Die Liebe unter uns
vervollkommnen
Lunes de la trigésima cuarta semana del
tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 21,1-4.
Después, levantando
los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del
Templo.
Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos
pequeñas monedas de cobre,
y dijo: "Les aseguro que esta pobre viuda ha dado
más que nadie.
Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les
sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para
vivir".
Leer el comentario del Evangelio por
Beato Carlos de Foucauld (1858-1916), ermitaño y misionero en el
Sahara
Meditaciones sobre los evangelios
respecto a las principales virtudes (1896)
“Lo dio todo”
“Padre, en tus manos encomiendo mi
espíritu.” (Lc 23,46) Esta es la última oración de nuestro Maestro, nuestro
Amado. ¡Ojala sea también la nuestra! No sólo la oración de nuestro último
instante sino la de todos los instantes;
“Padre mío, a tus manos me
encomiendo, Padre mío, me confío a ti, Padre mío, me abandono a ti. Padre mío,
haz de mí lo que quieras. Sea lo que sea, te doy gracias, te doy gracias por
todo.
Estoy dispuesto a todo, lo acepto
todo, te doy gracias por todo, con tal que se haga en mí tu voluntad, oh Dios,
con tal que se haga tu voluntad en todas tus criaturas, en todos tus hijos, en
todo lo que tú amas.
No anhelo nada más,
Dios mío. Entrego mi espíritu a tus manos, te lo doy, Dios mío, con todo el amor
de mi corazón, porque te quiero y me lo exige el amor que te tengo: abandonar
todo, sin medida, entre tus manos. Me confío a ti, con inmensa confianza porque
tú eres mi Padre”.