sábado, 1 de marzo de 2014

Pasa-palabra 21 - XI - 2013

Dio si fa presente quando ci amiamo come Lui ci ama

Dieu se rend présent quand nous nous aimons comme Il nous a aimés

God makes himself present when we love as He loves us

하 느님께서 사랑하 셨듯이 우리가 사랑할 하느님 께서 현존하 신다

Deus está presente quando nos amamos como Ele nos ama

Dios está presente cuando nos amamos como Él nos ama


Wenn wir einander lieben, wie Gott uns liebt, wird Er unter uns gegenwärtig




Jueves de la trigésima tercera semana del tiempo ordinario
Evangelio según San Lucas 19,41-44. 
Cuando estuvo cerca y vio la ciudad, se puso a llorar por ella,
diciendo: "¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos.
Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes.
Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios".


Leer el comentario del Evangelio por
Pablo VI , papa de 1963-1978
Exhortación apostólica sobre la alegría cristiana « Gaudete in Domino »

«Desdichadamente, ésto está escondido a tus ojos »
    Es del todo evidente que ninguna ciudad de aquí abajo constituye el término de nuestro peregrinar en el tiempo. Dicho término está escondido en el más allá, en el corazón del misterio de Dios que todavía es invisible para nosotros; porque nuestro caminar es todavía en fe, no en la clara visión, y no se nos ha manifestado todavía lo que seremos. La nueva Jerusalén, de la cual somos ya ciudadanos e hijos, desciende de arriba, de junto a Dios. Todavía no hemos podido contemplar el esplendor de esta única ciudad definitiva, más que como en un espejo, de manera confusa, manteniendo firme la palabra de los profetas. Pero ya desde ahora somos ciudadanos de ella, o estamos invitados a serlo; todo el peregrinar espiritual recibe su sentido interior de este último destino.

    Esta es la Jerusalén que han celebrado lo salmistas. El mismo Jesús, y María, su madre, en esta tierra, han cantado los cánticos de Sión al subir a Jerusalén: “Belleza perfecta, alegría de toda la tierra”. Pero desde ahora la Jerusalén de arriba recibe todo su atractivo sólo de Cristo, es hacia él que hacemos un camino interior.


Foto aportada por: *Tere Amaya Sanchez*

No hay comentarios: