lunes, 28 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 27 XI 2011

Chi vive la Parola trova la “vera” gioia
Whoever lives the Word finds “real” joy
Celui qui vit la Parole trouve la ‘vraie’ joie
من يعِش الكلمة يجد الفرح "الحقيقيّ"
Kto żyje Ewangelią, znajduje „prawdziwą” radość
Quem vive a Palavra encontra a “verdadeira” alegria
말씀을 사는 사람은참된자유를 발견한다
Quien vive la Palabra encuentra la “verdadera” alegría
Wer das Wort lebt, findet zur wahren Freude


 
I Domingo de Adviento B
Santo(s) del día : Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Evangelio según San Marcos 13,33-37.

Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento.
Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela.
Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana.
No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos.
Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!".


Leer el comentario del Evangelio por :
San Elredo de Rievaulx (1110-1167), monje cisterciense
Sermón para Adviento

La venida del Señor

        Ha llegado para nosotros, queridos hermanos, el momento en que debemos "cantar la bondad y la justicia del Señor" (Sal 100,1). Se trata de la venida del Señor, la venida del Maestro de todo el que viene y que vendrá (Ap 1,8). Pero, ¿cómo y de dónde va a venir, cómo y de dónde viene? ¿No había dicho: "¿no lleno el cielo y la tierra? "(Jer 23,24) ¿Cómo viene, entonces, del cielo a la tierra, si es él quien llena el cielo y la tierra? Escucha el Evangelio: "Estaba en el mundo y el mundo fue hecho por él y el mundo no lo conoció" (Jn 1:10). Él está presente y ausente al mismo tiempo: presente, porque estaba en el mundo; ausente, porque el mundo no lo había conocido... ¿Cómo no iba a estar lejos, si no fue reconocido, ni creído, ni temido, ni amado? ...
Viene para que le conozcamos, aquel que no fue reconocido; para que le creamos, aquel en que no creímos; para que le temamos, aquel que no fue temido; para que le amemos, aquel que no fue querido.
        El que estuvo presente en su naturaleza, viene en su misericordia... Pensad en Dios y ver lo que significa para él dejar tanto poder, cómo se humilla tan gran potencia, cómo se debilita tanta fuerza, y cómo se hace irracional tanta sabiduría. ¿Era, acaso, un deber de justicia para con los hombres? ¡Por supuesto que no! ...
        En verdad, Señor, no es mi justicia, sino tu misericordia, la que te ha guiado; no es tu pobreza, sino mi necesidad. En efecto, tú has dicho: "La misericordia se construye en el cielo" (Sal 88,3). Así es, ya que la pobreza abundaba en la tierra. Y es por eso que "Yo cantaré para ti, Señor, la misericordia" que has demostrado con tu venida... Cuando se mostró humilde en su humanidad, poderoso en sus milagros, fuerte contra la tiranía de los demonios, suave en la acogida de los pecadores, todo esto proviene de su misericordia, todo esto proviene de sus entrañas bondadosas. Por eso, "Cantaré, Señor, tu misericordia" que has demostrado desde tu primera venida. Y con razón, porque "la tierra está llena de la misericordia del Señor" (Salmo 118,64).

Pasa-palabra 26 XI 2011


Vivere la Parola ci rende liberi / Living the Word makes us free /
Vivre la Parole nous rend libres / Życie Słowem czyni nas wolnymi
أن نعيش الكلمة يجعلنا أحراراً 
Viver a Palavra nos torna livres / Vivir la Palabra nos hace libres
말씀을 실천하는 것은 우리를 자유롭게 한다
Vivir la Palabra nos hace libres / Das Leben nach dem Wort macht uns frei



 
Sábado de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : Santa Catalina de Siena

Evangelio según San Lucas 21,34-36.

Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes
como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra.
Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre".


Leer el comentario del Evangelio por :
San Máximo Confesor. ( 580-662), monje y teólogo
Discurso ascético; PG 90, 912

De pie delante del Hijo del Hombre

        Te suplicamos, Señor, Dios de bondad, que el misterio de la salvación realizado por nosotros en tu Hijo unigénito, no se convierta en nuestra condenación;   que "no nos aleje de tu presencia." No rechaces nuestra condición miserable, al contrario, ten compasión de nosotros por tu gran misericordia; "sólo tu infinita misericordia borra nuestros pecados." Por lo tanto, al presentarnos ante ti, en tu gloria, lejos de merecer la condena, obtendremos la protección de tu Hijo único, y no seremos condenados como malos servidores... Sí, Maestro y Señor todopoderoso, escucha nuestra súplica: "No conocemos otro como tú". Invocamos tu nombre, ya que tú eres "El que obra todo en todos", y cerca de tuyo, nos encontramos seguro.
        "Señor, mira desde el cielo y desde tu santa gloria. ¿Dónde está tu amor celoso y poderoso? ¿Dónde están tu piedad y misericordia infinita? Tú eres nuestro Padre: Abraham no puede reconocernos... Tú, Señor, Padre nuestro, líbranos, porque desde el principio tu nombre ha sido invocado por nosotros "y el nombre de tu único Hijo, y de tu Espíritu Santo. "¿Por qué nos dejas errar lejos de tus caminos? ... ¿Por qué nos has abandonado a nuestras fuerzas, y nos has dejado extraviar?» Haz volver hacia tí a tus siervos, Señor, en el nombre de tu santa Iglesia, en nombre de todos los santos de otros tiempos...
        "¡Oh, si rasgases el cielo! Las montañas temblarían ante tí, se derretirían como cera ante el fuego... Desde antiguo hemos escuchado y nuestros ojos no han contemplado a otro Dios más que a tí... Tú eres nuestro Padre ...todos somos obra de tus manos ...Todos somos tu pueblo."

(Referencias bíblicas: Sal. 50,13.3; Jdt 8,20; 1 Cor 12,6; Is 63,15 a 19 LXX; Sal. 96.5; Is 64, 3.7-8)

Pasa-palabra 25 XI 2011


Accogliere la Parola
 Welcome the Word
 Accueillir la Parole
لنستقبل الكلمة
Przyjąć Słowo
Acolher a Palavra
Acoger la Palabra
말씀을 받아들이자
Acoger la Palabra
Das Wort in uns einlassen


 
Viernes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : Santa Catalina de Alejandría

Evangelio según San Lucas 21,29-33.

Y Jesús les hizo esta comparación: "Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol.
Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano.
Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca.
Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.


Leer el comentario del Evangelio por :
Bienaventurado Guerrico de Igny (v. 1080-1157), abad cisterciense
1er Sermón para Adviento; PL 185,11; SC 166

«Sabemos que el reino de Dios está cerca»

        "Esperamos al Salvador" (Flp 3,20; liturgia latina). En realidad, es la gozosa esperanza de los justos, de aquellos que esperan «venida en gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo" (Tito 2:13). «¿Cuál es mi esperanza, dijo el justo, no es el Señor?» (Sal 38,8) Luego se vuelve hacia él y exclama:" Lo sé: no defraudarás mi esperanza» (Sal 118,116). De hecho, mi ser está ya a tu lado, ya que nuestra naturaleza, asumida por ti y dada a nosotros, ha sido glorificada en ti. Esto nos da la esperanza de que "toda carne vendrá a ti" (Sal 64,3)...
        Sin embargo, es con una gran confianza en la espera del Señor, que podemos decir: " Haceos tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que los roen, ni ladrones que abren boquetes y los roban» (Mt 6,20). He depositado todos mis bienes a tus pies: lo sé... «tú me los multiplicarás por cien y además me darás la vida eterna"(Marcos 10,30). Vosotros que sois pobres de espíritu, ¡sois herederos! (Mt 5,3)... Porque el Señor dijo: "Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón" (Mt 6,21). Que vuestros corazones le sigan, ¡que ellos sean vuestro tesoro! Poned vuestro pensamiento allí, y que vuestra atención se fije en Dios, para poder decir con el apóstol Pablo: "Nuestra vida está en el cielo; de donde esperamos al Salvador".

Pasa-palabra 23 XI 2011


Sforziamoci di vivere la Parola senza compromessi
Let’s strive to live the Word without compromises
S’efforcer de vivre la Parole sans faire de compromis
لنبذل جهدنا كي نعيش الكلمة من دون مساومة
Starajmy się żyć Słowem Bożym bez kompromisów
Esforcemo-nos em viver a Palavra sem meias medidas
타협하지 않고 복음을 살도록 노력하자
Esforcémonos en vivir la Palabra sin compromisos
Bemühen wir uns, das Wort ohne Abstriche zu leben








Jueves de la XXXI Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : San Ermengol de Urgel

Evangelio según San Lucas 15,1-10.

Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.
Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos".
Jesús les dijo entonces esta parábola:
"Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse".
Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".





Leer el comentario del Evangelio por :
San Juan María Vianney (1786-1859), sacerdote, cura de Ars
Sermón para el III domingo después de Pentecostés, 1º sobre la misericordia

Hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente


        La conducta que Jesucristo tuvo durante su vida mortal, nos muestra la grandeza de su misericordia para con los pecadores. Vemos que todos ellos se acercan a hacerle compañía, y él, lejos de rechazarlos o por lo menos alejarse, al contrario, hizo todo lo posible para encontrarse entre ellos, con el fin de atraerlos hacia su Padre. Los va a buscar por los remordimientos de conciencia, los hace volver por su gracia y los gana con sus modales amorosos. Los trata con tanta amabilidad, que incluso los defiende ante los escribas y fariseos que quieren culparlos, y que parecen que no querer el sufrimiento de Jesucristo.
        Va incluso más allá: quiere justificar su conducta hacia ellos con una parábola que retrata, de la mejor manera, la grandeza de su amor por los pecadores, diciéndoles: " Un pastor que tenía cien ovejas, habiendo perdido una, deja a todas las demás y va corriendo a buscar a la que se había perdido, y, habiéndola encontrado, se la pone sobre sus hombros para ahorrarle las dificultades del camino. Entonces, después de devolverla a su redil, invitó a todos sus amigos para que se alegraran con él, por haber encontrado la oveja que estaba perdida».Y añadió también esta parábola de una mujer que tiene diez monedas de plata y habiendo perdido una, enciende la lámpara para buscar en cada rincón de su casa, y habiéndola encontrado, invita a todos sus amigos para que se alegren con ella. "Por ello, dijo, que el cielo entero, se alegra por el regreso de un pecador que se arrepiente y hace penitencia. Yo no he venido a salvar a los justos sino a los pecadores, los que están sanos no necesitan médico, sino los enfermos "(Lc 5,31-32).
        Vemos que Jesús aplica a sí mismo la imagen viva de la grandeza de su misericordia hacia los pecadores. ¡Qué suerte para nosotros saber que la misericordia de Dios es infinita! ¡Qué intenso deseo debemos sentir nacer en nosotros, que nos llevará a arrodillarnos a los pies de un Dios que nos recibirá con tanta alegría!

Pasa-palabra 22 XI 2011


Annunciare la verità della Parola di Dio senza timore
Proclaim the truth of the Word of God without fear
Annoncer sans crainte la vérité de la Parole de Dieu
لنعلن حقيقة كلمة الله من دون خوف
Głosić prawdę Słowa Bożego bez lęku
Anunciar sem medo a verdade da Palavra de Deus
Anunciar sin temor la verdad de la Palabra de Dios
두려움 없이 복음의 진리를 선포하자
Die Wahrheit des Wortes Gottes furchtlos verkünden


 
Martes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Fiesta de la Iglesia : Jesucristo Rey del Universo

Evangelio según San Lucas 21,5-11.

Y como algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo:
"De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido".
Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?".
Jesús respondió: "Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: 'Soy yo', y también: 'El tiempo está cerca'. No los sigan.
Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin".
Después les dijo: "Se levantará nación contra nación y reino contra reino.
Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo.


Leer el comentario del Evangelio por :
San Juan Crisóstomo (v. 345-407), sacerdote en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Homilía sobre la carta a los Romanos, n°24

«Cuando oigáis hablar de guerras y catátrofes, no temais»

        Cuanto más se acerca el rey, hay que prepararse más. Cuanto más cercano es el momento en que se le concederá el premio al combatiente, hay que combatir mejor. Así que hagamos como en las carreras: cuando llega el final de la carrera, cuando se acerca el fin, estimulemos con más ardor a los caballos. Por eso dijo San Pablo: " Ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día ya se acerca" (Rm 13,11-12).
        Ya que la noche se acaba y el día aparece, hagamos las obras del día; dejemos las obras de las tinieblas. Así como hacemos en esta vida: cuando vemos que la noche deja paso a la aurora y que empieza el canto la golondrina, nos despertamos los unos a otros, aunque todavía sea de noche... apresurándonos en las tareas del día; nos vestimos dejando atrás el sueño, para que el sol nos encuentre preparados. Lo que hicimos entonces, hagamoslo ahora: sacudamos la modorra, arranquemos los sueños de la vida presente, salgamos de nuestro sueño profundo y revistámonos con el traje de la virtud. Esto es lo que el apóstol nos dice claramente: " Rechacemos las obras de las tinieblas y revistámonos con las armas de la luz" (v. 12). Ya que el día nos llama a la batalla, en el combate.
        ¡No os alarméis al oír estas palabras de combate y lucha! Si revestirse de una armadura pesada es doloroso, en cambio es deseable revestirse de una armadura espiritual, porque es una armadura de luz. Así brillarás con un resplandor mayor que el del sol, y brillando con un intenso resplandor, estarás segura, porque estas son las armas..., las armas de la luz. Entonces, ¿estamos dispensados de luchar? ¡No! Hay que combatir, pero sin llegar al cansancio y sin pesadumbre. Ya que esto es menos que una guerra, a la que se nos invita, como una fiesta y una celebración.

Pasa-palabra 21 XI 2011

Testimoniare Dio con la coerenza della nostra vita
Bear witness to God through our coherence in life
Témoigner Dieu par la cohérence de notre vie
لِنَشهد لله بتماسك حياتنا
Świadczyć o Bogu poprzez konsekwentne życie
Testemunhar Deus com a coerência da nossa vida
Testimoniar Dios con la coherencia de nuestra vida
언행일치의 삶으로 그리스도를 증거하자
Durch unser konsequentes Leben Gott bezeugen





Lunes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : Presentación de Nuestra Señora

Evangelio según San Lucas 21,1-4.

Después, levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo.
Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre,
y dijo: "Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie.
Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir".



Leer el comentario del Evangelio por :

Beato Carlos de Foucauld (1858-1916), ermitaño y misionero en el Sahara
Retiro de Nazaret, 11 noviembre 1897 (trad. Obras espirituales. Editorial San Pablo 1998)

Darse todo, porque Cristo se ha dado todo

        Mi Señor Jesús, qué pronto se hará pobre quién amándoos de todo corazón, no pueda soportar ser más rico que su Bienamado... Mi Señor Jesús, qué pronto se hará pobre, quien pensando que todo lo que se hace a uno de estos pequeños, es a Vos a quien se hace (Mt 25,40.45), que todo lo que no se les hace, es a Vos a quien no se hace, aliviará todas las miserias a su alcance... Qué deprisa se hará pobre, quien reciba con fe vuestras palabras: «Si queréis ser perfectos, vended lo que tenéis, y dádselo a los pobres... Bienaventurados los pobres... Todo aquel que deje sus bienes por mi, recibirá aquí abajo, cien veces más y en el cielo la vida eterna...» (Mt 19,21.29; 5,3). Y tantas otras.
        ¡Dios mío, no sé si es posible a algunas almas veros pobres y seguir a gusto siendo ricas, verse mayores que su Maestro, que su Bienamado, no quererse parecer a Vos  en todo lo que de ellas depende y sobre todo en vuestras humillaciones; yo creo que ellas os aman, Dios mío, y sin embargo creo que falta algo a su amor, y en todo caso yo no puedo concebir el amor sin una necesidad, una imperiosa necesidad de conformación, de semejanza, y sobre todo de compartir todas las penas, todas las dificultades, todas las durezas de la vida... Ser rico, a mi gusto, vivir tranquilamente de mis bienes, cuando Vos habéis sido pobre, machacado, viviendo penosamente de un trabajo rudo! Yo no puedo, Dios mío... Yo no puedo amar así.
        «No conviene que el criado sea mayor que el Amo» (Jn 13,16), ni que la esposa sea rica, cuando el Esposo es pobre... a mí me resulta imposible entender el amor, sin la búsqueda de la semejanza... sin la necesidad de compartir todas las cruces...

Pasa-palabra 20 XI 2011

 Avere un amore che non conosce misura
 Tener un amor que no conoce medida



Domingo, 20 de noviembre 2011
Solemnidad Nuestro Señor Jesús Cristo Rey
Hoy la Iglesia celebra: Cristo Rey (Solemnidad)
Santo (s) del día: S. Edmundo, rey y mártir, B. LUCKY VINES MARY, monje benedictino


Desde el Evangelio de Jesucristo según San Mateo 25,31-46.


Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria con todos sus ángeles, se sentará en el trono de su gloria.
Que serán reunidas delante de él todas las naciones, y él separará a unos de otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos,
Y pondrá las ovejas a su derecha ya los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis;
desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel, y vinisteis a mí.
Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te de comer, o sediento y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos forastero, y os reciban, sin ropa y te vestimos?
¿Y cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te visite?
En respuesta, el rey les dirá: De cierto os digo, en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, lo hicisteis a mí.
Entonces dirá también a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber;
Fui forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y encarcelado y vinisteis a mí.
Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o encarcelado y no te servimos?
Pero él les dirá: De cierto os digo: cada vez que le hizo esto a uno de estos mis hermanos más pequeños, lo habéis hecho a mí.
Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. "




Comentario del día:


San Hilario de Poitiers (315-367 de), obispo, doctor de la Iglesia
La Trinidad, 11, 38-39


"La herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo", "Cristo entregue el Reino a su Padre", dice San Pablo (1 Cor 15:28), no en el sentido de que renuncie a su autoridad la entrega de su reino, sino porque será el Reino de Dios cuando estaban alineados con la gloria de su cuerpo ... Después de realizar el "Reino de Dios" a través de la glorificación de su cuerpo, Dios nos entregará en manos del Padre el Reino, como dice el Evangelio: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo "(Mt 25:34).


"Los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre" (Mt 13:43). Porque el Hijo entregará a Dios, como su reino, que ha invitado a su reino, aquellos a los que prometió la bienaventuranza de este misterio en particular con las palabras: "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" (Mateo 5,8) ... Cristo sobre el reino de Dios y que es que los que restaura su reino al Padre como Dios ve el mismo Señor dijo a los apóstoles lo que es el Reino: "El Reino de Dios está entre vosotros" (Lc 17,21) .


Y si alguien quiere saber quién es la entrega de su reino, escucha: "¡Cristo ha resucitado de entre los muertos, como primicias de la resurrección de los muertos. De hecho, por un hombre vino la muerte, por un hombre vino la resurrección "(1 Cor 15,20-21). Todo esto se refiere al misterio del cuerpo, porque Cristo ha resucitado de entre los muertos el primero ... Y 'Así que con la humanidad asumida por Cristo de que "Dios será todo en todos" (1 Cor 15:28).

domingo, 27 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 19 XI 2011


La Parola vissuta dà senso alla vita
The Word lived-out gives meaning to our lives
생활한 말씀은 삶에 의미를 준다 
La Parole vécue donne du sens à la vie
La Palabra vivida da sentido a la vida
الكلمة المعاشة تعطي معنىً لحياتنا
Słowo przeżyte daje sens życiu
A Palavra vivida dá sentido à vida
Das gelebte Wort gibt unserem Leben Sinn


 
Sábado de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : San Abdías

Evangelio según San Lucas 20,27-40.

Se le acercaron algunos saduceos, que niegan la resurrección,
y le dijeron: "Maestro, Moisés nos ha ordenado: Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda.
Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos.
El segundo
se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia.
Finalmente, también murió la mujer.
Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?".
Jesús les respondió: "En este mundo los hombres y las mujeres se casan,
pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección, no se casarán.
Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.
Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para él".
Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: "Maestro, has hablado bien".
Y ya no se atrevían a preguntarle nada.


Leer el comentario del Evangelio por :
Beato Juan Pablo II
Audiencia General del 01/12/1982 (Copyright © Libreria Editrice Vaticana)

«Son hijos de Dios e hijos de la Resurrección»

        El matrimonio —como sacramento que nace del misterio de la redención y que renace, en cierto sentido, del amor nupcial de Cristo y de la Iglesia— es una expresión eficaz de la potencia salvífica de Dios, que realiza su designio eterno incluso después del pecado y a pesar de la triple concupiscencia, oculta en el corazón de cada hombre, varón y mujer.     
        Como expresión sacramental de esa potencia salvífica, el matrimonio es también una exhortación a dominar la concupiscencia (tal como de ella habla Cristo en el sermón de la montaña). Fruto de este dominio es la unidad e indisolubilidad del matrimonio, y además el sermón de la montaña). Fruto de ese dominio es la unidad e indisolubilidad del matrimonio, y además el profundo sentido de la dignidad de la mujer en el corazón del hombre (como también de la dignidad del hombre en el corazón de la mujer), tanto en la convivencia conyugal, como en cualquier otro ámbito de las relaciones recíprocas.
        La vida «según el Espíritu» se manifiesta, pues, también en la «unión» recíproca...La «vida según el Espíritu» se manifiesta también en la conciencia de la gratificación, a la que corresponde la dignidad de los mismos esposos en calidad de padres, esto es, se manifiesta en la conciencia profunda de la santidad de la vida (sacrum), a la que los dos han dado origen, participando —como padres—, en las fuerzas del misterio de la creación. A la luz de la esperanza, que está vinculada con el misterio de la redención del cuerpo (cf. Rom 8, 19-23), esta nueva vida humana, el hombre nuevo concebido y nacido de la unión conyugal de su padre y de su madre, se abre a las «primicias del Espíritu» (ib., 8, 23) «para participar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios» (ib., 8, 21). Y si «la creación entera hasta ahora gime y siente dolores de parto» (ib 8, 22), una esperanza especial acompaña a los dolores de la madre que va a dar a luz, esto es, la esperanza de la «manifestación de los hijos de Dios» (ib., 8, 19), la esperanza de la que todo recién nacido que viene al mundo trae consigo un destello...
        En este sentido, el matrimonio, como sacramento, lleva consigo también el germen del futuro escatológico del hombre, esto es, la perspectiva de la «redención del cuerpo» en la dimensión de la esperanza escatológica, a la que corresponden las palabras de Cristo acerca de la resurrección: «En la resurrección... ni se casarán ni se darán en casamiento» (Mt 22, 30): sin embargo, también los que, «siendo hijos de la resurrección... son semejantes a los ángeles y... son hijos de Dios».

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 18 XI 2011

Viernes de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario

Santo(s) del día : Santa Rosa Filipina Duchesne


Evangelio según San Lucas 19,45-48.

Y al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores,

diciéndoles: "Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".

Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo, buscaban la forma de matarlo.

Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.

Leer el comentario del Evangelio por :

Beato Juan Taulero (1300-1361) fraile dominico

Sermón 69

«Cada día subía al templo para enseñar al pueblo»

Nuestro Señor mismo nos enseña lo que debemos hacer para que nuestro interior se convierta en una casa de oración, porque el hombre es verdaderamente un templo consagrado a Dios. Primero debemos echar de él a todos los vendedores, es decir, las imágenes y representaciones de los bienes creados y todo lo que significa satisfacción en las criaturas y gozos de la voluntad propia. Luego, hay que limpiar y purificar el templo con lágrimas. No todos los templos son santos por el mero hecho de ser casas habitables. Es Dios quien los santifica.

Aquí se trata del templo amado por Dios, donde Dios se manifiesta de verdad si está purificado. ¿Cómo podría Dios morar en el alma si no ha puesto su pensamiento, por breve que sea, en Dios? ¿No será porque está abarrotada de otras cosas?

-------------------

Credere nella potenza della Parola vissuta

لنؤمن بقوّة الكلمة المعاشة

Croire en la puissance de la Parole vécue

Believe in the power of the Word lived-out

생활한 말씀의 힘을 믿자

Wierzyć w moc wcielonego w życie Słowa

Acreditar na potência da Palavra vivida

Creer en la potencia de la Palabra vivida

An die Macht des gelebten Wortes glauben

jueves, 17 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 17 XI 2011


Jueves de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario

San Roque González de la Santa Cruz

Beato Josafat Kocylovskyj

Santos Alfeo y Zaqueo, ms., Palestina, 303.

San Acisclo

San Dionisio

San Aniano, ob. de Orleáns, 453.

San Hugo, ob., que fue sacado de la Cartuja para gobernar la iglesia de Lincoln, 1200.

San Gregorio, obispo de Tours

San Eugenio, dc. de San Cenobio, ob. de Florencia.

Beato Juan Agustín de Lérida, dominico, que extendió por España la devoción al Rosario; murió en Córdoba, s. XV.

Evangelio según San Lucas 19,41-44.

Cuando estuvo cerca y vio la ciudad, se puso a llorar por ella,

diciendo: "¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos.

Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes.

Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios".

Leer el comentario del Evangelio por :

San Agustín (354-430) obispo de Hipona, doctor de la Iglesia

La Ciudad de Dios 14,28

«Al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, lloró»

Dos amores construyeron dos ciudades: el amor propio hasta el desprecio a Dios hizo la ciudad terrena; el amor de Dios hasta el desprecio de si mismo, la ciudad del cielo. La una se glorifica a sí misma, la otra se glorifica en el Señor. Una busca la gloria que viene de los hombres (Jn 5,444), la otra tiene su gloria en Dios, testigo de su conciencia. Una, hinchada de vana gloria, levanta la cabeza, la otra dice a su Dios: «Tú eres mi gloria, me haces salir vencedor...» (cf Sal 3,4) En una, los príncipes son dominados por la pasión de dominar sobre los hombres y sobre las naciones conquistadas, en la otra todos son servidores del prójimo en la caridad, los jefes velando por el bien de sus subordinados y éstos obedeciéndoles. La primera, en la persona de los poderosos, se admira de su propia fuerza, la otra dice a su Dios: «Te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.» (Sal 17,2)

En la primera, los sabios llevan una vida mundana, no buscando más que las satisfacciones del cuerpo o del espíritu o las dos a la vez: «...habiendo conocido a Dios, no lo han glorificado, ni le han dado gracias, sino que han puesto sus pensamientos en cosas sin valor y se ha oscurecido su insensato corazón...han cambiado la verdad de Dios por la mentira.» (cf Rm 1,21-25) En la ciudad de Dios, en cambio, toda la sabiduría del hombre se encuentra en la piedad que da culto al verdadero Dios, un culto legítimo y que espera como recompensa, en la comunión de los santos, no solamente de los hombres sino también de los ángeles, «que Dios sea todo en todos.» (1Cor 15,28)

----------------------

Testimoniare Dio anche in ambienti difficili

Témoigner Dieu, même dans des milieux difficiles

Bear witness to God even in difficult environments

أن نشهد لله في بيئات صعبة أيضاً

Świadczyć o Ewangelii także w trudnych środowiskach

Testemunhar Deus também nos ambientes difíceis

어려운 환경에서도 복음을 증거하자

Testimoniar Dios incluso en ambientes difíciles

Auch in einem schwierigen Umfeld Zeugnis von Gott geben

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 16 XI 2011




Miércoles de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario

Santo(s) del día : Santa Gertrudis

Evangelio según San Lucas 19,11-28.

Como la gente seguía escuchando, añadió una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el Reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro.

El les dijo: "Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida.

Llamó a diez de sus servidores y les entregó cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: 'Háganlas producir hasta que yo vuelva'.

Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron detrás de él una embajada encargada de decir: 'No queremos que este sea nuestro rey'.

Al regresar, investido de la dignidad real, hizo llamar a los servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno.

El primero se presentó y le dijo: 'Señor, tus cien monedas de plata han producido diez veces más'.

'Está bien, buen servidor, le respondió, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades'.

Llegó el segundo y le dijo: 'Señor, tus cien monedas de plata han producido cinco veces más'.

A él también le dijo: 'Tú estarás al frente de cinco ciudades'.

Llegó el otro y le dijo: 'Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo.

Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigente, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado'.

El le respondió: 'Yo te juzgo por tus propias palabras, mal servidor. Si sabías que soy un hombre exigentes, que quiero percibir lo que no deposité y cosechar lo que no sembré,

¿por qué no entregaste mi dinero en préstamo? A mi regreso yo lo hubiera recuperado con intereses'.

Y dijo a los que estaban allí: 'Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más'.

'¡Pero, señor, le respondieron, ya tiene mil!'.

Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene.

En cuanto a mis enemigos, que no me han querido por rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia".

Después de haber dicho esto, Jesús siguió adelante, subiendo a Jerusalén.

Leer el comentario del Evangelio por :

Beata Teresa de Calcuta (1910-1997), fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad

El amor más grande, cap. 5; El trabajo y el servicio

«Puesto que has sido fiel en lo poco, recibe autoridad sobre diez ciudades»

Hagamos lo que hagamos, aunque solo sea ayudar a alguien a atravesar la calle, se lo estamos haciendo a Jesús. Incluso ofrecer a alguien un vaso de agua es dárselo a Jesús. Esta es una pequeñísima enseñanza, pero cada vez más importante. No hemos de tener miedo de proclamar el amor de Cristo ni de amar como Él amó.

El trabajo que hagamos, por pequeño y humilde que sea, convirtámoslo en un acto de amor a Cristo. Pero por hermoso que sea el trabajo, no nos apeguemos a él, debemos estar dispuestos a dejarlo. El trabajo no es nuestro. Los talentos que Dios nos ha dado no son nuestros, nos han sido dados para que los usemos por la gloria de Dios. Seamos generosos y usemos todo lo que tenemos por el buen maestro.

¿Qué tenemos que aprender? A «ser mansos y humildes»(Mt 11,29): si somos mansos y humildes aprenderemos a orar. Si aprendemos a orar perteneceremos a Jesús. Si pertenecemos a Jesús aprenderemos a creer, y si creemos aprenderemos a amar, y si amamos aprenderemos a servir.

martes, 15 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 15 XI 2011




Martes de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario

Santo(s) del día : San Alberto Magno

Evangelio según San Lucas 19,1-10.

Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad.

Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos.

El quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura.

Entonces se adelantó y subió a un sicomoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí.

Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: "Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa".

Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría.

Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Se ha ido a alojar en casa de un pecador".

Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: "Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces más".

Y Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombre es un hijo de Abraham,

porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido".

Leer el comentario del Evangelio por :

Santo Tomás Moro (1478-1535), hombre de Estado inglés, mártir

Tratado para recibir el Cuerpo de nuestro Señor

«Hoy ha llegado la salvación a esta casa»

Recibamos a Cristo en la Eucaristía, como lo hizo Zaqueo, el buen publicano...como deseaba ver a Cristo y como era bajo de estatura, se subió a un árbol, y el Señor al ver su devoción lo llamó, le dijo que bajara del árbol y que quería hospedarse en su casa, Zaqueo se apresuró y bajó, y con mucho gusto le recibió en su casa. Pero no sólo se contentó con recibirlo alegremente, fruto de un encuentro superficial..., lo demostró con sus obras virtuosas. Se comprometió a devolver enseguida a todos, sin esperar a mañana, lo que no era suyo, y a dar la mitad de sus bienes a los pobres y si había defraudado a alguno, restituirlo cuatro veces más.

Con la misma rápidez, espontaneidad, y alegría; la misma alegría espiritual, con la que le recibió este hombre en su casa, que nuestro Señor, nos conceda la gracia de recibir su Santísimo Cuerpo y Sangre, su Alma y su Divinidad todopoderosa tanto, en nuestro cuerpo, como en nuestra alma, y que el fruto de nuestras buenas obras, pueden dar testimonio de que lo recibimos dignamente, con una fe plena, y un propósito estable de vida buena, que se impone a aquellos que comulgan. Entonces Dios,... nos dirá, como le dijo a Zaqueo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa» (Lc 19,9)

Pasa-palabra 14 XI 2011

Lunes de la XXXIIIa Semana del Tiempo Ordinario

Santo(s) del día : San Esteban de Cuneo

Evangelio según San Lucas 18,35-43.

Cuando se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna.

Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía.

Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret.

El ciego se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!".

Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!".

Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó:

"¿Qué quieres que haga por ti?". "Señor, que yo vea otra vez".

Y Jesús le dijo: "Recupera la vista, tu fe te ha salvado".

En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.

Leer el comentario del Evangelio por :

San Gregorio Magno (v. 540-604), Papa y doctor de la Iglesia

Homilías sobre el evangelio, n° 2; PL 76, 1081

«¡Veo! Tu fe te ha salvado»

Observemos lo que el Señor dijo al ciego que se le acercó: «¿qué quieres que haga por ti? " El que tiene el poder de devolver la vista, ¿ignoraba lo que quería el ciego? Evidentemente, no. Pero Él desea que le pidamos las cosas, aunque Él lo sepa de antemano y nos lo vaya a conceder. Nos exhorta a pedir, incluso hasta ser molestos, el que afirma: "vuestro Padre celestial sabe lo que os hace falta, antes de que lo pidáis» (Mt 6,8). Si pregunta, es para que se le pida; si pregunta, es para impulsar nuestro corazón a la oración...

Lo que pide el ciego al Señor, no es oro, sino luz. No le preocupa solicitar otra cosa más que luz... Imitemos a este hombre, hermanos muy queridos. No pidamos al Señor ni riquezas engañosas, ni obsequios de la tierra, ni honores pasajeros, sino luz: No la luz circunscrita por el espacio, limitada por el tiempo, interrumpida por la noche, con la que compartimos la vista con los animales, pidamos esta luz que sólo los ángeles ven como nosotros,que no tiene principio y ni fin. Sin embargo, el camino para llegar a esta luz, es la fe. Por tanto, con razón el Señor responde inmediatamente al ciego que va a recobrar la luz: «¡Levántate! Tu fe te ha salvado».

Pasa-palabra 13 XI 2011

sábado, 12 de noviembre de 2011

Feliz Cumpleaños...


Para Fred, para que Pepe grillo no esté solito, en este nuevo natalicio le regalo la rana René.
Que pases un lindo día y toda la unidad.

Croack, croack... croack!

Pasa-palabra 12 XI 2011 - a la italiana



Pasa-palabra 12 XI 2011


Sábado de la XXXII Semana del Tiempo Ordinario

Evangelio según San Lucas 18,1-8.

Después Jesús les enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse:

"En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres;

y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.

Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres,

pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'".

Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto.

Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?

Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

Leer el comentario del Evangelio por

Isaac el Sirio (siglo VII), monje cercano a Mossoul, santo de la Iglesia Ortodoxa

Discursos ascéticos, 1ª serie, §21

Orar siempre sin desfallecer

Bienaventurado el hombre que conoce su propia debilidad, porque este conocimiento es en él, el fundamento, la raíz y el principio de toda bondad...

Cuando un hombre se ve privado de la ayuda divina, ora con frecuencia. Y cuanto más ora, más humilde se hace su corazón... cuando ha comprendido todo esto, guarda la oración en su alma, como un tesoro. Y es tan grande su alegría, que hace de su oración una acción de gracias... Llevado también por este conocimiento y admirable gracia de Dios, eleva la voz, alaba, glorifica a Dios, y le manifiesta su gratitud.

El que ha llegado de verdad, y no imaginariamente, a tener estos signos y conocer tal experiencia, sabe lo que digo, y que nada puede ir en contra. Por tanto, cese ahora de desear cosas vanas. Que persevere en Dios por la continua oración, con el temor de verse privado de la abundancia de auxilio divino.

Todos estos bienes se dan al hombre cuando conoce su debilidad. Por su gran deseo del socorro de Dios, se acerca a Dios permaneciendo en la oración. Y tanto se acerca a Dios por su resolución, que Dios le concede sus dones, y no le quita su gracia, por su gran humildad. Por lo tanto, un hombre es como la viuda, que no cesa de importunar al juez, para que le haga justicia contra su adversario. Dios que es compasivo, retrasa las gracias, ya que esta reserva lleva al hombre a acercarse y a permanecer cerca de Él, de donde mana tanto bien, para que necesite de él.

Pasa-palabra 11 XI 2011


Evangelio del viernes 11 Noviembre 2011

Viernes de la XXXII Semana del Tiempo Ordinario

Santo(s) del día : San Martín de Tours

Evangelio según San Lucas 17,26-37.

En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempos de Noé.

La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos.

Sucederá como en tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía.

Pero el día en que Lot salió de Sodoma, cayó del cielo una lluvia de fuego y de azufre que los hizo morir a todos.

Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre.

En ese Día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, no baje a buscarlas. Igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás.

Acuérdense de la mujer de Lot.

El que trate de salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará.

Les aseguro que en esa noche, de dos hombres que estén comiendo juntos, uno será llevado y el otro dejado;

de dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra dejada".

Entonces le preguntaron: "¿Dónde sucederá esto, Señor?". Jesús les respondió: "Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres".

Leer el comentario del Evangelio por :

Santa Faustina Kowalska (1905-1938), religiosa

Diario, § 1230

«Quien pierda su vida, la salvará»

Oh día eterno, día deseado,

te espero con anhelo e impaciencia,

ya dentro de poco el amor soltará el velo,

y tú te volverás mi salvación.

Oh día espléndido, momento incomparable,

en que veré por primera vez a mi Dios,

Esposo de mi alma y Señor de los señores,

siento que el temor no abrazará mi alma.

Oh día solemnísimo, día resplandeciente,

en que el alma conocerá a Dios en su poder,

y se sumergirá entera en nuestro amor,

y conocerá que han pasado las miserias del destierro.

Oh día feliz, día bendito,

en que mi corazón se incendiará de amor eterno hacia Ti,

porque ya ahora Te siento, aunque a través del velo,

tú, Oh Jesús, en la vida y en la muerte eres mi éxtasis y encanto.

Oh día que espero durante toda mi vida.

Y te espero a Ti, oh Dios,

ya que deseo solamente a Ti,

sólo Tú estas en mi corazón y lo demás es nada.

Oh día de delicias, de eternas dulzuras,

Oh Dios de gran Majestad, Esposo mío,

Tú sabes que nadie satisface el corazón de una virgen,

apoyo mi sien sobre tu dulce Corazón.

Pasa-palabra 10 XI 2011

Pasa-palabra 09 XI 2011

Pasa-palabra 08 XI 2011

Pasa-palabra 07 XI 2011

Pasa-palabra 04 XI 2011