lunes, 28 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 27 XI 2011

Chi vive la Parola trova la “vera” gioia
Whoever lives the Word finds “real” joy
Celui qui vit la Parole trouve la ‘vraie’ joie
من يعِش الكلمة يجد الفرح "الحقيقيّ"
Kto żyje Ewangelią, znajduje „prawdziwą” radość
Quem vive a Palavra encontra a “verdadeira” alegria
말씀을 사는 사람은참된자유를 발견한다
Quien vive la Palabra encuentra la “verdadera” alegría
Wer das Wort lebt, findet zur wahren Freude


 
I Domingo de Adviento B
Santo(s) del día : Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Evangelio según San Marcos 13,33-37.

Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento.
Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela.
Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana.
No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos.
Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!".


Leer el comentario del Evangelio por :
San Elredo de Rievaulx (1110-1167), monje cisterciense
Sermón para Adviento

La venida del Señor

        Ha llegado para nosotros, queridos hermanos, el momento en que debemos "cantar la bondad y la justicia del Señor" (Sal 100,1). Se trata de la venida del Señor, la venida del Maestro de todo el que viene y que vendrá (Ap 1,8). Pero, ¿cómo y de dónde va a venir, cómo y de dónde viene? ¿No había dicho: "¿no lleno el cielo y la tierra? "(Jer 23,24) ¿Cómo viene, entonces, del cielo a la tierra, si es él quien llena el cielo y la tierra? Escucha el Evangelio: "Estaba en el mundo y el mundo fue hecho por él y el mundo no lo conoció" (Jn 1:10). Él está presente y ausente al mismo tiempo: presente, porque estaba en el mundo; ausente, porque el mundo no lo había conocido... ¿Cómo no iba a estar lejos, si no fue reconocido, ni creído, ni temido, ni amado? ...
Viene para que le conozcamos, aquel que no fue reconocido; para que le creamos, aquel en que no creímos; para que le temamos, aquel que no fue temido; para que le amemos, aquel que no fue querido.
        El que estuvo presente en su naturaleza, viene en su misericordia... Pensad en Dios y ver lo que significa para él dejar tanto poder, cómo se humilla tan gran potencia, cómo se debilita tanta fuerza, y cómo se hace irracional tanta sabiduría. ¿Era, acaso, un deber de justicia para con los hombres? ¡Por supuesto que no! ...
        En verdad, Señor, no es mi justicia, sino tu misericordia, la que te ha guiado; no es tu pobreza, sino mi necesidad. En efecto, tú has dicho: "La misericordia se construye en el cielo" (Sal 88,3). Así es, ya que la pobreza abundaba en la tierra. Y es por eso que "Yo cantaré para ti, Señor, la misericordia" que has demostrado con tu venida... Cuando se mostró humilde en su humanidad, poderoso en sus milagros, fuerte contra la tiranía de los demonios, suave en la acogida de los pecadores, todo esto proviene de su misericordia, todo esto proviene de sus entrañas bondadosas. Por eso, "Cantaré, Señor, tu misericordia" que has demostrado desde tu primera venida. Y con razón, porque "la tierra está llena de la misericordia del Señor" (Salmo 118,64).

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