sábado, 3 de diciembre de 2011

Pasa-palabra 03 XII 2011


La Parola di Dio illumina
The Word of God enlightens
La Parole de Dieu illumine
Słowo Boże oświeca
كلمة الله تُنوّر
A Palavra de Deus ilumina
La Palabra de Dios ilumina
하느님의 말씀은 빛을 준다
Das Wort Gottes schenkt Klarheit





 

Sábado de la I Semana de Adviento
Santo(s) del día : San Francisco Javier,  San Sofonías (Profeta)

Evangelio según San Mateo 9,35-38.10,1.6-8.

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha."
Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.
Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.


Leer el comentario del Evangelio por :
San Bernardo (1091-1153), monje cisterciense y doctor de la Iglesia
7º Sermón de Adviento

«Viendo a la muchedumbre, sintió compasión de ellos porque estaban fatigados y abatidos»

        Al celebrar devotamente el adviento del Señor, no hacemos más que lo que debemos hacer; puesto que no viene sólo a nosotros, sino también por nosotros; aquel soberano Rey, que no tiene necesidad de nuestros bienes, verdaderamente la misma grandeza de su dignidad, manifiesta con mayor claridad, lo grande de nuestra necesidad. No sólo se conoce el peligro de la enfermedad, por el precio de la medicina, sino que también se conoce la multitud de achaques, por la abundancia de los remedios.
        Por eso es necesario del advenimiento del Señor, por eso es necesaria a los hombres así oprimidos, la presencia de Cristo, y ojalá de tal modo venga, que por su copiosísima dignación, habitando en nosotros por la fe, ilumine nuestra ceguera; permaneciendo con nosotros, ayude nuestra debilidad, y estando por nosotros, proteja y defienda nuestra fragilidad. Porque, si él está en nosotros ¿quién nos engañará?, si está con nosotros ¿qué no podremos en el Señor, que nos conforta? Él es el consejero fiel que de ningún modo puede ser engañado, ni engañar, fuerte auxilio, que no se cansará... Es la sabiduría de Dios, la fuerza misma de Dios (1 Co 1,24)... A este tan gran Maestro, hermanos míos, recurramos en toda deliberación, esta poderosa ayuda invoquemos en toda decisión, a este protector tan fiel encomendemos nuestras almas en todos los combates, el cual vino al mundo, para que habitando en los hombres, con los hombres y por los hombres, se iluminasen nuestras tinieblas, y se suavizasen nuestros trabajos, y se apartasen nuestros peligros.

Pasa-palabra 02 XII 2011

La Parola vissuta accresce in noi la fede
La Parole vécue fait grandir en nous la foi
The Word lived-out makes our faith grow
الكلمة المعاشة تُنمّي فينا الإيمان
Życie Słowem pomnaża w nas wiarę
A Palavra vivida aumenta em nós a fé
말씀을 살았을 우리 안에 믿음이 란다
La Palabra vivida acrecienta nuestra fe
Das Leben aus dem Wort stärkt unseren Glauben


 

Viernes de la I Semana de Adviento
Santo(s) del día : San Cromacio,  Santa Bibiana,  Beata María Ángela Astorch Cortey

Evangelio según San Mateo 9,27-31.

Cuando Jesús se fue, lo siguieron dos ciegos, gritando: "Ten piedad de nosotros, Hijo de David".
Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron y él les preguntó: "¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?". Ellos le respondieron: "Sí, Señor".
Jesús les tocó los ojos, diciendo: "Que suceda como ustedes han creído".
Y se les abrieron sus ojos. Entonces Jesús los conminó: "¡Cuidado! Que nadie lo sepa".
Pero ellos, apenas salieron, difundieron su fama por toda aquella región.


Leer el comentario del Evangelio por :
San Agustín (354-430), obispo de Hipona (Norte de África) y doctor de la Iglesia
Sermón 18; PL 38, 128

Se le abrieron los ojos

        "Vendrá nuestro Dios manifiestamente, y no permanecerá en silencio" (Sal 49,3 Vulgata). En efecto, Cristo el Señor, nuestro Dios, el Hijo de Dios, vino a escondidas en su primera venida, y vendrá de forma manifiesta en la segunda. Cuando vino oculto, no fue conocido más que por sus servidores; Cuando se manifieste, se dará a conocer a buenos y malos. Cuando vino oculto, fue para ser juzgado, cuando se manifieste con claridad, será para ser él el juez. En otro tiempo fue juzgado, y se quedó en silencio, el profeta ya había predicho este silencio: "Como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, no abría la boca" (Isaías 53, 7), pero "nuestro Dios vendrá manifiestamente, y no permanecerá en silencio»...
        Ahora lo que llamamos felicidad en este mundo, los malos también la tienen, y lo que llamamos desgracia en este mundo, también la poseen los buenos. Si los hombres no creen en estas realidades, y no creen en las realidades futuras, es porque observan que los bienes y los males de este mundo pertenecen por igual a buenos y malos. Si ambicionan las riquezas, ven que estas arrastran a los peores hombres, así como a los buenos.
        Si tienen horror a la pobreza y la miseria de esta vida, ven que éstas hacen sufrir no sólo a los malos, sino también a los buenos, y dicen en su corazón: "Dios no ve nada" (Sal 93,7), no le interesan los asuntos de los hombres. Nos deja completamente al azar, rodando en el profundo abismo de este mundo, y no nos muestra su providencia. Y desprecian a los preceptos de Dios, porque no ven que se manifieste su justicia...
        Dios se reserva un montón de cosas para el juicio final, pero algunas de estas cosas, se juzgan ahora, con el fin de que aquellos que no esperan el juicio, teman y se conviertan. Porque Dios no condena, sino que salva, y por lo tanto es paciente con los malos, para que lleguen a ser buenos.

Pasa-palabra 01 XII 2011


La Parola di Dio ci rende forti
The Word of God makes us strong
La parole de Dieu nous rend forts
 Słowo Boże czyni nas mocnymi
 الكلمة تجعلنا أقوياء
A Palavra de Deus nos torna fortes
La Palabra te hace fuerte
하느님의 말씀은 우리를 강하게 한다
Gottes Wort macht uns stark 

 
Jueves de la I Semana de Adviento
Santo(s) del día : El año Litúrgico y el calendario,  San Edmundo Campion S.J.,  Beato Carlos de Foucauld,  San Eloy

Evangelio según San Mateo 7,21.24-27.


No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca.
Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande".


Leer el comentario del Evangelio por :
Bienaventurado John Henry Newman (1801-1890), teólogo, fundador del Oratorio en Inglaterra
Sermón «Ver», PPS vol. 4, n°22

«Para entrar en el Reino de los cielos..., hay que hacer la voluntad de mi Padre»

        Año tras año, el tiempo pasa en silencio; la venida de Cristo está cada vez más cercana. ¡Si solamente, como él se acerca a la tierra, pudiéramos nosotros acercarnos al cielo! ¡Oh, hermanos míos, pedidle que os de el coraje para buscarlo con sinceridad! Pedidle que permanezcáis ardientes... Pedidle para que el os conceda eso que la Escritura llama»un corazón bueno y honrado» o «un corazón perfecto» (Lc 8,15; Ps 100,2), y, sin esperar, comenzar de inmediato a obedecerle con el mejor corazón que tiene. Cualquier obediencia es mejor que nada.
        Tenéis que buscar su rostro (Sal 27,8), la obediencia es la única manera de buscarlo. Todos vuestros deberes de estado son obediencia... Hacer lo que él pide, es obedecerle, y obedecerlo, es acercarse a él. Todo acto de obediencia nos acerca a él que no está lejos, aunque lo parezca, sino muy cerquita de este marco material.
        La tierra y el cielo no son más que un velo entre él y nosotros. Llegará el día en que se desgarrará el velo, y se nos mostrará. Y entonces, según como lo hayamos esperado, se nos recompensará. Si lo hemos olvidado, no nos conocerá. Sin embargo, "Dichosos los siervos a quienes el Señor, cuando venga, los encuentre velando» (Lc 12,37)... ¡esta es la parte de cada uno de nosotros! Es difícil lograrlo, pero más lamentable no conseguirlo. La vida es corta, la muerte es segura, y el mundo venidero es eterno.

Pasa-palabra 30 XI 2011


Anche a noi oggi Dio ripete: “Venite”!
Today God repeats to us too: “Come to me!”
Aujourd'hui encore Dieu nous répète: «Venez!»
اليوم أيضاً يردّد لنا الله:"تعالوا"!
Również do nas Bóg mówi: „Przyjdźcie”!
Também a nós hoje, Deus repete: “Venham!”
예수님께서 오늘 우리에게도나를 따라오너라 말씀하신다!
También hoy Dios nos repite: “¡Venid!”
Gott sagt heute auch zu uns: „Kommt!“

 
miércoles 30 Noviembre 2011
San Andrés, apóstol - Fiesta
Santo(s) del día : San Andrés

Evangelio según San Mateo 4,18-22.


Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores.
Entonces les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres".
Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.


Leer el comentario del Evangelio por :
Liturgia bizantina
Vísperas del 30 de Noviembre

«Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres»


        Cuando has oído la voz del Precursor... cuando el Verbo se hizo carne y trajo la Buena Nueva de salvación a la tierra, tu le seguiste a su casa ofreciéndote a ti mismo como primicia; como primera ofrenda a Aquel que acabas de conocer, y lo muestras a tu hermano como nuestro Dios (Juan 1:35-41): pidiéndole que salve e ilumine vuestras almas...
        Tú abandonas la pesca de peces, por la pesca de los hombres, con la caña de la predicación y el anzuelo de la fe. Has alejado a todos los pueblos del abismo del error, Andrés, hermano del jefe del coro de los Apóstoles, cuya voz suena para instruir a todo el mundo. Ven a iluminar a los que celebran tu dulce recuerdo, a aquellos que están en las tinieblas
        Andrés, el primero de entre tus discípulos, Señor, llamado a imitar tu pasión, y también tu muerte. Por tu cruz ha sacado del abismo de la ignorancia a los que se pierden otra vez, para traerlos a ti. Por eso te que cantamos, Señor de bondad: por su intercesión, da la paz a nuestras almas...
        Alégrate, Andrés, que pregonas por todas partes la gloria de nuestro Dios, (Sal 18,2). Tú el primero, has respondido a la llamada de Cristo y has llegado a ser su íntimo compañero, imitando su bondad, reflejas su claridad en los que moran en las tinieblas. Por eso celebramos tu festividad y cantamos: "A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje» (Sal 18,5).

Pasa-palabra 29XI 2011


Dejarse purificar por la Palabra
Lasciarsi purificare dalla Parola
Let ourselves be purified by the Word
Se laisser purifier par la Parole
Pozwolić, by Słowo nas oczyszczało
لنترك الكلمة تُطهّرنا
Deixar-se purificar pela Palabra
말씀으로 정화되도록 하자  
Sich vom Wort läutern lassen





 

Martes de la I Semana de Adviento
Santo(s) del día : Beato Redento de la Cruz

Evangelio según San Lucas 10,21-24.

En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: "¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven!
¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!".


Leer el comentario del Evangelio por :
San Alfonso María de Ligorio (1696-1787), obispo y doctor de la Iglesia
3er Discurso para la Novena de Navidad

«Lo que has escondido a los sabios y entendidos, lo has revelado a los más pequeños»

        Considera cómo, después de tantos siglos, después de tantas plegarias y suspiros, vino, nació y se dió todo a nosotros el Mesías, que no fueron dignos de ver los santos patriarcas y profetas; el suspirado de los gentiles, el deseado de los collados eternos, nuestro Salvador: Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. El Hijo de Dios se empequeñeció para hacernos grandes; se dio a nosotros para que nosotros nos diéramos a Él; vino a demostrarnos su amor, para que le correspondiésemos con el nuestro. Recibámoslo, pues, con afecto, ámennosle y recurramos a Él en todas nuestras necesidades.
        ¡Oh amable Jesús, tan despreciado por mi!, bajasteis del cielo para rescatarnos del infierno y daros por completo a nosotros, y ¿cómo pudimos tantas veces despreciaros y volveros las espaldas? ¡Oh Dios!, los hombres son tan agradecidos con las criaturas, que, si alguien les hace un regalo, si les envía una visita lejana, si les da cualquier prueba de afecto, no se olvidan y se sienten forzados a corresponder. Y, a vuelta de esto, ¡son tan ingratos con vos, que sois su Dios, y tan amable que por su amor no rehusasteis dar sangre y vida !Mas, ¡ay de mi, que fui peor que los demás, por haber sido más amado y más ingrato. ¡Ah!, si las gracias que me dispensasteis las hubierais dado a un hereje, aun idolatra, se habrían hecho santos, y yo os ofendí. Por favor, no os recordéis, Señor, de las injurias que os hice.
        Dijisteis que, cuando el pecador se arrepiente, os olvidáis de todos los ultrajes recibidos: Ninguno de los pecados que cometió le será recordado. Si en lo pasado no os amé, en lo futuro no quiero hacer más que amaros. Ya que os disteis completamente a mí, os doy, en cambio, toda mi voluntad; con ella os amo, os amo, os amo y quiero repetir siempre: os amo, os amo. Quiero vivir siempre repitiendo lo mismo y así quiero morir, lanzando el postrer suspiro con estas suaves palabras: Dios mío, os amo, para comenzar desde el punto en que entrare en la eternidad con un amor contínuo hacia vos, que durara eternamente, sin dejar ya de amaros. Entre tanto, Señor mío, único bien y único amor mío, me propongo anteponer vuestra voluntad a todos mis placeres. Venga todo el mundo y lo rechazo, que no quiero ya dejar de amar a quien me ha amado tanto; no quiero disgustar más a quien merece por parte mía infinito amor. Secundad, Jesús mío, este mi deseo con vuestra gracia.

Pasa-palabra 28 XI 2011

Conformare il nostro pensiero a quello di Dio
Conform our thinking to that of God
Conformer notre pensée à la pensée de Dieu
لنطابق فكرنا مع فكر الله
Dostosowywać nasz sposób myślenia do sposobu myślenia Boga
Adequar o nosso pensamento àquele de Deus
우리의 생각을 예수님의 생각에 합치시키자
Conformar nuestro pensamiento al de Dios
Unser Denken dem Denken Gottes angleichen




 
Lunes de la I Semana de Adviento
Santo(s) del día : Santa Catalina Labouré

Evangelio según San Mateo 8,5-11.

Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole":
"Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente".
Jesús le dijo: "Yo mismo iré a curarlo".
Pero el centurión respondió: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará.
Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: 'Ve', él va, y a otro: 'Ven', él viene; y cuando digo a mi sirviente: 'Tienes que hacer esto', él lo hace".
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: "Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe.
Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos;


Leer el comentario del Evangelio por :
San Buenaventura (1221-1274), franciscano, doctor de la Iglesia
Evangelio del Reino

«Muchos vendrán de oriente y occidente y se sentarán en el banquete del Reino»

        El reino de los cielos, mayor que la largueza de una caridad sin límites, contiene personas "de toda lengua, pueblo, tribu y nación" (Ap 5,9), no es estrecho, ya que por el contrario, se expande y en consecuencia aumenta la gloria de cada uno. Por lo cual dijo San Agustín: "Cuando están involucrados en la misma alegría, la alegría de cada uno es más abundante, ya que todos se encienden unos a otros." La magnitud del Reino se expresa por las palabras de la Escritura: "Pídemelo y te daré las naciones como herencia" (Sal 2,8): "Vendrán muchos de Oriente y Occidente, y se juntarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos». Ni la multitud de aquellos que lo deseen, ni la multitud de los ya existentes, ni la multitud de aquellos que lo poseen, ni la multitud de los que llegan, estrecharán el espacio en este Reino y no perjudicarán a nadie.
        Pero ¿por qué confío y espero que poseeré el Reino de Dios? Ciertamente, gracias a la generosidad de Dios que me invita: " Buscad primeramente el reino de Dios" (Mt 6:33). A causa de la verdad que me consuela: "No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre os dará el reino" (Lucas 12:32). Debido a la bondad y la caridad con que me han rescatado: "Tú eres digno, Señor, de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y nos has redimido para Dios, con tu sangre, a hombres de toda tribu, lengua y pueblo y nación. Ha hecho para nuestro Dios, un reino de sacerdotes que reinan sobre la tierra "(Ap 5,9-10).

lunes, 28 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 27 XI 2011

Chi vive la Parola trova la “vera” gioia
Whoever lives the Word finds “real” joy
Celui qui vit la Parole trouve la ‘vraie’ joie
من يعِش الكلمة يجد الفرح "الحقيقيّ"
Kto żyje Ewangelią, znajduje „prawdziwą” radość
Quem vive a Palavra encontra a “verdadeira” alegria
말씀을 사는 사람은참된자유를 발견한다
Quien vive la Palabra encuentra la “verdadera” alegría
Wer das Wort lebt, findet zur wahren Freude


 
I Domingo de Adviento B
Santo(s) del día : Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Evangelio según San Marcos 13,33-37.

Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento.
Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela.
Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana.
No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos.
Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!".


Leer el comentario del Evangelio por :
San Elredo de Rievaulx (1110-1167), monje cisterciense
Sermón para Adviento

La venida del Señor

        Ha llegado para nosotros, queridos hermanos, el momento en que debemos "cantar la bondad y la justicia del Señor" (Sal 100,1). Se trata de la venida del Señor, la venida del Maestro de todo el que viene y que vendrá (Ap 1,8). Pero, ¿cómo y de dónde va a venir, cómo y de dónde viene? ¿No había dicho: "¿no lleno el cielo y la tierra? "(Jer 23,24) ¿Cómo viene, entonces, del cielo a la tierra, si es él quien llena el cielo y la tierra? Escucha el Evangelio: "Estaba en el mundo y el mundo fue hecho por él y el mundo no lo conoció" (Jn 1:10). Él está presente y ausente al mismo tiempo: presente, porque estaba en el mundo; ausente, porque el mundo no lo había conocido... ¿Cómo no iba a estar lejos, si no fue reconocido, ni creído, ni temido, ni amado? ...
Viene para que le conozcamos, aquel que no fue reconocido; para que le creamos, aquel en que no creímos; para que le temamos, aquel que no fue temido; para que le amemos, aquel que no fue querido.
        El que estuvo presente en su naturaleza, viene en su misericordia... Pensad en Dios y ver lo que significa para él dejar tanto poder, cómo se humilla tan gran potencia, cómo se debilita tanta fuerza, y cómo se hace irracional tanta sabiduría. ¿Era, acaso, un deber de justicia para con los hombres? ¡Por supuesto que no! ...
        En verdad, Señor, no es mi justicia, sino tu misericordia, la que te ha guiado; no es tu pobreza, sino mi necesidad. En efecto, tú has dicho: "La misericordia se construye en el cielo" (Sal 88,3). Así es, ya que la pobreza abundaba en la tierra. Y es por eso que "Yo cantaré para ti, Señor, la misericordia" que has demostrado con tu venida... Cuando se mostró humilde en su humanidad, poderoso en sus milagros, fuerte contra la tiranía de los demonios, suave en la acogida de los pecadores, todo esto proviene de su misericordia, todo esto proviene de sus entrañas bondadosas. Por eso, "Cantaré, Señor, tu misericordia" que has demostrado desde tu primera venida. Y con razón, porque "la tierra está llena de la misericordia del Señor" (Salmo 118,64).

Pasa-palabra 26 XI 2011


Vivere la Parola ci rende liberi / Living the Word makes us free /
Vivre la Parole nous rend libres / Życie Słowem czyni nas wolnymi
أن نعيش الكلمة يجعلنا أحراراً 
Viver a Palavra nos torna livres / Vivir la Palabra nos hace libres
말씀을 실천하는 것은 우리를 자유롭게 한다
Vivir la Palabra nos hace libres / Das Leben nach dem Wort macht uns frei



 
Sábado de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : Santa Catalina de Siena

Evangelio según San Lucas 21,34-36.

Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes
como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra.
Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre".


Leer el comentario del Evangelio por :
San Máximo Confesor. ( 580-662), monje y teólogo
Discurso ascético; PG 90, 912

De pie delante del Hijo del Hombre

        Te suplicamos, Señor, Dios de bondad, que el misterio de la salvación realizado por nosotros en tu Hijo unigénito, no se convierta en nuestra condenación;   que "no nos aleje de tu presencia." No rechaces nuestra condición miserable, al contrario, ten compasión de nosotros por tu gran misericordia; "sólo tu infinita misericordia borra nuestros pecados." Por lo tanto, al presentarnos ante ti, en tu gloria, lejos de merecer la condena, obtendremos la protección de tu Hijo único, y no seremos condenados como malos servidores... Sí, Maestro y Señor todopoderoso, escucha nuestra súplica: "No conocemos otro como tú". Invocamos tu nombre, ya que tú eres "El que obra todo en todos", y cerca de tuyo, nos encontramos seguro.
        "Señor, mira desde el cielo y desde tu santa gloria. ¿Dónde está tu amor celoso y poderoso? ¿Dónde están tu piedad y misericordia infinita? Tú eres nuestro Padre: Abraham no puede reconocernos... Tú, Señor, Padre nuestro, líbranos, porque desde el principio tu nombre ha sido invocado por nosotros "y el nombre de tu único Hijo, y de tu Espíritu Santo. "¿Por qué nos dejas errar lejos de tus caminos? ... ¿Por qué nos has abandonado a nuestras fuerzas, y nos has dejado extraviar?» Haz volver hacia tí a tus siervos, Señor, en el nombre de tu santa Iglesia, en nombre de todos los santos de otros tiempos...
        "¡Oh, si rasgases el cielo! Las montañas temblarían ante tí, se derretirían como cera ante el fuego... Desde antiguo hemos escuchado y nuestros ojos no han contemplado a otro Dios más que a tí... Tú eres nuestro Padre ...todos somos obra de tus manos ...Todos somos tu pueblo."

(Referencias bíblicas: Sal. 50,13.3; Jdt 8,20; 1 Cor 12,6; Is 63,15 a 19 LXX; Sal. 96.5; Is 64, 3.7-8)

Pasa-palabra 25 XI 2011


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Viernes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : Santa Catalina de Alejandría

Evangelio según San Lucas 21,29-33.

Y Jesús les hizo esta comparación: "Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol.
Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano.
Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca.
Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.


Leer el comentario del Evangelio por :
Bienaventurado Guerrico de Igny (v. 1080-1157), abad cisterciense
1er Sermón para Adviento; PL 185,11; SC 166

«Sabemos que el reino de Dios está cerca»

        "Esperamos al Salvador" (Flp 3,20; liturgia latina). En realidad, es la gozosa esperanza de los justos, de aquellos que esperan «venida en gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo" (Tito 2:13). «¿Cuál es mi esperanza, dijo el justo, no es el Señor?» (Sal 38,8) Luego se vuelve hacia él y exclama:" Lo sé: no defraudarás mi esperanza» (Sal 118,116). De hecho, mi ser está ya a tu lado, ya que nuestra naturaleza, asumida por ti y dada a nosotros, ha sido glorificada en ti. Esto nos da la esperanza de que "toda carne vendrá a ti" (Sal 64,3)...
        Sin embargo, es con una gran confianza en la espera del Señor, que podemos decir: " Haceos tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que los roen, ni ladrones que abren boquetes y los roban» (Mt 6,20). He depositado todos mis bienes a tus pies: lo sé... «tú me los multiplicarás por cien y además me darás la vida eterna"(Marcos 10,30). Vosotros que sois pobres de espíritu, ¡sois herederos! (Mt 5,3)... Porque el Señor dijo: "Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón" (Mt 6,21). Que vuestros corazones le sigan, ¡que ellos sean vuestro tesoro! Poned vuestro pensamiento allí, y que vuestra atención se fije en Dios, para poder decir con el apóstol Pablo: "Nuestra vida está en el cielo; de donde esperamos al Salvador".

Pasa-palabra 23 XI 2011


Sforziamoci di vivere la Parola senza compromessi
Let’s strive to live the Word without compromises
S’efforcer de vivre la Parole sans faire de compromis
لنبذل جهدنا كي نعيش الكلمة من دون مساومة
Starajmy się żyć Słowem Bożym bez kompromisów
Esforcemo-nos em viver a Palavra sem meias medidas
타협하지 않고 복음을 살도록 노력하자
Esforcémonos en vivir la Palabra sin compromisos
Bemühen wir uns, das Wort ohne Abstriche zu leben








Jueves de la XXXI Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : San Ermengol de Urgel

Evangelio según San Lucas 15,1-10.

Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.
Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos".
Jesús les dijo entonces esta parábola:
"Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse".
Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".





Leer el comentario del Evangelio por :
San Juan María Vianney (1786-1859), sacerdote, cura de Ars
Sermón para el III domingo después de Pentecostés, 1º sobre la misericordia

Hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente


        La conducta que Jesucristo tuvo durante su vida mortal, nos muestra la grandeza de su misericordia para con los pecadores. Vemos que todos ellos se acercan a hacerle compañía, y él, lejos de rechazarlos o por lo menos alejarse, al contrario, hizo todo lo posible para encontrarse entre ellos, con el fin de atraerlos hacia su Padre. Los va a buscar por los remordimientos de conciencia, los hace volver por su gracia y los gana con sus modales amorosos. Los trata con tanta amabilidad, que incluso los defiende ante los escribas y fariseos que quieren culparlos, y que parecen que no querer el sufrimiento de Jesucristo.
        Va incluso más allá: quiere justificar su conducta hacia ellos con una parábola que retrata, de la mejor manera, la grandeza de su amor por los pecadores, diciéndoles: " Un pastor que tenía cien ovejas, habiendo perdido una, deja a todas las demás y va corriendo a buscar a la que se había perdido, y, habiéndola encontrado, se la pone sobre sus hombros para ahorrarle las dificultades del camino. Entonces, después de devolverla a su redil, invitó a todos sus amigos para que se alegraran con él, por haber encontrado la oveja que estaba perdida».Y añadió también esta parábola de una mujer que tiene diez monedas de plata y habiendo perdido una, enciende la lámpara para buscar en cada rincón de su casa, y habiéndola encontrado, invita a todos sus amigos para que se alegren con ella. "Por ello, dijo, que el cielo entero, se alegra por el regreso de un pecador que se arrepiente y hace penitencia. Yo no he venido a salvar a los justos sino a los pecadores, los que están sanos no necesitan médico, sino los enfermos "(Lc 5,31-32).
        Vemos que Jesús aplica a sí mismo la imagen viva de la grandeza de su misericordia hacia los pecadores. ¡Qué suerte para nosotros saber que la misericordia de Dios es infinita! ¡Qué intenso deseo debemos sentir nacer en nosotros, que nos llevará a arrodillarnos a los pies de un Dios que nos recibirá con tanta alegría!

Pasa-palabra 22 XI 2011


Annunciare la verità della Parola di Dio senza timore
Proclaim the truth of the Word of God without fear
Annoncer sans crainte la vérité de la Parole de Dieu
لنعلن حقيقة كلمة الله من دون خوف
Głosić prawdę Słowa Bożego bez lęku
Anunciar sem medo a verdade da Palavra de Deus
Anunciar sin temor la verdad de la Palabra de Dios
두려움 없이 복음의 진리를 선포하자
Die Wahrheit des Wortes Gottes furchtlos verkünden


 
Martes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Fiesta de la Iglesia : Jesucristo Rey del Universo

Evangelio según San Lucas 21,5-11.

Y como algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo:
"De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido".
Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?".
Jesús respondió: "Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: 'Soy yo', y también: 'El tiempo está cerca'. No los sigan.
Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin".
Después les dijo: "Se levantará nación contra nación y reino contra reino.
Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo.


Leer el comentario del Evangelio por :
San Juan Crisóstomo (v. 345-407), sacerdote en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Homilía sobre la carta a los Romanos, n°24

«Cuando oigáis hablar de guerras y catátrofes, no temais»

        Cuanto más se acerca el rey, hay que prepararse más. Cuanto más cercano es el momento en que se le concederá el premio al combatiente, hay que combatir mejor. Así que hagamos como en las carreras: cuando llega el final de la carrera, cuando se acerca el fin, estimulemos con más ardor a los caballos. Por eso dijo San Pablo: " Ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día ya se acerca" (Rm 13,11-12).
        Ya que la noche se acaba y el día aparece, hagamos las obras del día; dejemos las obras de las tinieblas. Así como hacemos en esta vida: cuando vemos que la noche deja paso a la aurora y que empieza el canto la golondrina, nos despertamos los unos a otros, aunque todavía sea de noche... apresurándonos en las tareas del día; nos vestimos dejando atrás el sueño, para que el sol nos encuentre preparados. Lo que hicimos entonces, hagamoslo ahora: sacudamos la modorra, arranquemos los sueños de la vida presente, salgamos de nuestro sueño profundo y revistámonos con el traje de la virtud. Esto es lo que el apóstol nos dice claramente: " Rechacemos las obras de las tinieblas y revistámonos con las armas de la luz" (v. 12). Ya que el día nos llama a la batalla, en el combate.
        ¡No os alarméis al oír estas palabras de combate y lucha! Si revestirse de una armadura pesada es doloroso, en cambio es deseable revestirse de una armadura espiritual, porque es una armadura de luz. Así brillarás con un resplandor mayor que el del sol, y brillando con un intenso resplandor, estarás segura, porque estas son las armas..., las armas de la luz. Entonces, ¿estamos dispensados de luchar? ¡No! Hay que combatir, pero sin llegar al cansancio y sin pesadumbre. Ya que esto es menos que una guerra, a la que se nos invita, como una fiesta y una celebración.

Pasa-palabra 21 XI 2011

Testimoniare Dio con la coerenza della nostra vita
Bear witness to God through our coherence in life
Témoigner Dieu par la cohérence de notre vie
لِنَشهد لله بتماسك حياتنا
Świadczyć o Bogu poprzez konsekwentne życie
Testemunhar Deus com a coerência da nossa vida
Testimoniar Dios con la coherencia de nuestra vida
언행일치의 삶으로 그리스도를 증거하자
Durch unser konsequentes Leben Gott bezeugen





Lunes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : Presentación de Nuestra Señora

Evangelio según San Lucas 21,1-4.

Después, levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo.
Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre,
y dijo: "Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie.
Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir".



Leer el comentario del Evangelio por :

Beato Carlos de Foucauld (1858-1916), ermitaño y misionero en el Sahara
Retiro de Nazaret, 11 noviembre 1897 (trad. Obras espirituales. Editorial San Pablo 1998)

Darse todo, porque Cristo se ha dado todo

        Mi Señor Jesús, qué pronto se hará pobre quién amándoos de todo corazón, no pueda soportar ser más rico que su Bienamado... Mi Señor Jesús, qué pronto se hará pobre, quien pensando que todo lo que se hace a uno de estos pequeños, es a Vos a quien se hace (Mt 25,40.45), que todo lo que no se les hace, es a Vos a quien no se hace, aliviará todas las miserias a su alcance... Qué deprisa se hará pobre, quien reciba con fe vuestras palabras: «Si queréis ser perfectos, vended lo que tenéis, y dádselo a los pobres... Bienaventurados los pobres... Todo aquel que deje sus bienes por mi, recibirá aquí abajo, cien veces más y en el cielo la vida eterna...» (Mt 19,21.29; 5,3). Y tantas otras.
        ¡Dios mío, no sé si es posible a algunas almas veros pobres y seguir a gusto siendo ricas, verse mayores que su Maestro, que su Bienamado, no quererse parecer a Vos  en todo lo que de ellas depende y sobre todo en vuestras humillaciones; yo creo que ellas os aman, Dios mío, y sin embargo creo que falta algo a su amor, y en todo caso yo no puedo concebir el amor sin una necesidad, una imperiosa necesidad de conformación, de semejanza, y sobre todo de compartir todas las penas, todas las dificultades, todas las durezas de la vida... Ser rico, a mi gusto, vivir tranquilamente de mis bienes, cuando Vos habéis sido pobre, machacado, viviendo penosamente de un trabajo rudo! Yo no puedo, Dios mío... Yo no puedo amar así.
        «No conviene que el criado sea mayor que el Amo» (Jn 13,16), ni que la esposa sea rica, cuando el Esposo es pobre... a mí me resulta imposible entender el amor, sin la búsqueda de la semejanza... sin la necesidad de compartir todas las cruces...

Pasa-palabra 20 XI 2011

 Avere un amore che non conosce misura
 Tener un amor que no conoce medida



Domingo, 20 de noviembre 2011
Solemnidad Nuestro Señor Jesús Cristo Rey
Hoy la Iglesia celebra: Cristo Rey (Solemnidad)
Santo (s) del día: S. Edmundo, rey y mártir, B. LUCKY VINES MARY, monje benedictino


Desde el Evangelio de Jesucristo según San Mateo 25,31-46.


Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria con todos sus ángeles, se sentará en el trono de su gloria.
Que serán reunidas delante de él todas las naciones, y él separará a unos de otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos,
Y pondrá las ovejas a su derecha ya los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis;
desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel, y vinisteis a mí.
Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te de comer, o sediento y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos forastero, y os reciban, sin ropa y te vestimos?
¿Y cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te visite?
En respuesta, el rey les dirá: De cierto os digo, en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, lo hicisteis a mí.
Entonces dirá también a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber;
Fui forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y encarcelado y vinisteis a mí.
Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o encarcelado y no te servimos?
Pero él les dirá: De cierto os digo: cada vez que le hizo esto a uno de estos mis hermanos más pequeños, lo habéis hecho a mí.
Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. "




Comentario del día:


San Hilario de Poitiers (315-367 de), obispo, doctor de la Iglesia
La Trinidad, 11, 38-39


"La herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo", "Cristo entregue el Reino a su Padre", dice San Pablo (1 Cor 15:28), no en el sentido de que renuncie a su autoridad la entrega de su reino, sino porque será el Reino de Dios cuando estaban alineados con la gloria de su cuerpo ... Después de realizar el "Reino de Dios" a través de la glorificación de su cuerpo, Dios nos entregará en manos del Padre el Reino, como dice el Evangelio: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo "(Mt 25:34).


"Los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre" (Mt 13:43). Porque el Hijo entregará a Dios, como su reino, que ha invitado a su reino, aquellos a los que prometió la bienaventuranza de este misterio en particular con las palabras: "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" (Mateo 5,8) ... Cristo sobre el reino de Dios y que es que los que restaura su reino al Padre como Dios ve el mismo Señor dijo a los apóstoles lo que es el Reino: "El Reino de Dios está entre vosotros" (Lc 17,21) .


Y si alguien quiere saber quién es la entrega de su reino, escucha: "¡Cristo ha resucitado de entre los muertos, como primicias de la resurrección de los muertos. De hecho, por un hombre vino la muerte, por un hombre vino la resurrección "(1 Cor 15,20-21). Todo esto se refiere al misterio del cuerpo, porque Cristo ha resucitado de entre los muertos el primero ... Y 'Así que con la humanidad asumida por Cristo de que "Dios será todo en todos" (1 Cor 15:28).

domingo, 27 de noviembre de 2011

Pasa-palabra 19 XI 2011


La Parola vissuta dà senso alla vita
The Word lived-out gives meaning to our lives
생활한 말씀은 삶에 의미를 준다 
La Parole vécue donne du sens à la vie
La Palabra vivida da sentido a la vida
الكلمة المعاشة تعطي معنىً لحياتنا
Słowo przeżyte daje sens życiu
A Palavra vivida dá sentido à vida
Das gelebte Wort gibt unserem Leben Sinn


 
Sábado de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario
Santo(s) del día : San Abdías

Evangelio según San Lucas 20,27-40.

Se le acercaron algunos saduceos, que niegan la resurrección,
y le dijeron: "Maestro, Moisés nos ha ordenado: Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda.
Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos.
El segundo
se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia.
Finalmente, también murió la mujer.
Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?".
Jesús les respondió: "En este mundo los hombres y las mujeres se casan,
pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección, no se casarán.
Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.
Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para él".
Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: "Maestro, has hablado bien".
Y ya no se atrevían a preguntarle nada.


Leer el comentario del Evangelio por :
Beato Juan Pablo II
Audiencia General del 01/12/1982 (Copyright © Libreria Editrice Vaticana)

«Son hijos de Dios e hijos de la Resurrección»

        El matrimonio —como sacramento que nace del misterio de la redención y que renace, en cierto sentido, del amor nupcial de Cristo y de la Iglesia— es una expresión eficaz de la potencia salvífica de Dios, que realiza su designio eterno incluso después del pecado y a pesar de la triple concupiscencia, oculta en el corazón de cada hombre, varón y mujer.     
        Como expresión sacramental de esa potencia salvífica, el matrimonio es también una exhortación a dominar la concupiscencia (tal como de ella habla Cristo en el sermón de la montaña). Fruto de este dominio es la unidad e indisolubilidad del matrimonio, y además el sermón de la montaña). Fruto de ese dominio es la unidad e indisolubilidad del matrimonio, y además el profundo sentido de la dignidad de la mujer en el corazón del hombre (como también de la dignidad del hombre en el corazón de la mujer), tanto en la convivencia conyugal, como en cualquier otro ámbito de las relaciones recíprocas.
        La vida «según el Espíritu» se manifiesta, pues, también en la «unión» recíproca...La «vida según el Espíritu» se manifiesta también en la conciencia de la gratificación, a la que corresponde la dignidad de los mismos esposos en calidad de padres, esto es, se manifiesta en la conciencia profunda de la santidad de la vida (sacrum), a la que los dos han dado origen, participando —como padres—, en las fuerzas del misterio de la creación. A la luz de la esperanza, que está vinculada con el misterio de la redención del cuerpo (cf. Rom 8, 19-23), esta nueva vida humana, el hombre nuevo concebido y nacido de la unión conyugal de su padre y de su madre, se abre a las «primicias del Espíritu» (ib., 8, 23) «para participar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios» (ib., 8, 21). Y si «la creación entera hasta ahora gime y siente dolores de parto» (ib 8, 22), una esperanza especial acompaña a los dolores de la madre que va a dar a luz, esto es, la esperanza de la «manifestación de los hijos de Dios» (ib., 8, 19), la esperanza de la que todo recién nacido que viene al mundo trae consigo un destello...
        En este sentido, el matrimonio, como sacramento, lleva consigo también el germen del futuro escatológico del hombre, esto es, la perspectiva de la «redención del cuerpo» en la dimensión de la esperanza escatológica, a la que corresponden las palabras de Cristo acerca de la resurrección: «En la resurrección... ni se casarán ni se darán en casamiento» (Mt 22, 30): sin embargo, también los que, «siendo hijos de la resurrección... son semejantes a los ángeles y... son hijos de Dios».